
ISBN: 978-84-1142-782-1
© Sonia Flores Valenzuela
EL BANCO DE SANGRE Y LAS DONACIONES SANGUÍNEAS
Un banco de sangre es una instalación médica que se encarga de la recolección, procesamiento, almacenamiento y distribución de sangre y sus componentes para ser usado en pacientes que lo necesiten. Este servicio es fundamental en situaciones de emergencia, cirugías, tratamientos de enfermedades crónicas, y en situaciones como el trasplante de órganos entre otras.
Funciones principales de un banco de sangre:
1. Recolección de sangre:
Los bancos de sangre tienen programas de donación en los que los donantes pueden acudir a donar sangre de manera voluntaria. La sangre recolectada puede ser utilizada directamente o fraccionada en sus componentes (glóbulos rojos, plasma, plaquetas) para ser utilizados según las necesidades específicas de los pacientes.
2. Procesamiento y fraccionamiento:
Una vez que la sangre es donada, pasa por un proceso de análisis para verificar que no contenga enfermedades transmisibles y asegurar que sea segura para transfundir.
Luego, la sangre se fracciona en diferentes componentes:
- Glóbulos rojos: también conocidos como eritrocitos, son células sanguíneas encargadas de transportar el oxígeno desde los pulmones hacia los tejidos y órganos del cuerpo, y de llevar el dióxido de carbono de vuelta a los pulmones para ser expulsado. Son uno de los componentes más importantes de la sangre y cumplen una función esencial en la respiración celular.
Características de los glóbulos rojos:
Forma: Tienen una forma bicóncava, es decir, son como discos planos y redondeados con un centro más delgado, lo que les permite maximizar su superficie para el intercambio de gases.
Color: Su color rojo característico se debe a la presencia de hemoglobina, una proteína que se une al oxígeno y al dióxido de carbono. La hemoglobina es de color rojo cuando se une al oxígeno.
Tamaño: Los glóbulos rojos son células relativamente pequeñas, con un diámetro de aproximadamente 7-8 micrómetros.
Núcleo: A diferencia de otras células, los glóbulos rojos no tienen núcleo, lo que les permite tener más espacio para la hemoglobina y facilita su flexibilidad al pasar por los vasos sanguíneos más pequeños.
Vida útil: Los glóbulos rojos tienen una vida útil de aproximadamente 120 días. Después de este tiempo, son destruidos principalmente en el bazo y el hígado.
Para pacientes con anemia o que requieren transfusiones debido a hemorragias.
- Plasma: El plasma es la parte líquida de la sangre, que constituye aproximadamente el 55% del volumen sanguíneo total. Es una mezcla acuosa que contiene una gran variedad de sustancias importantes para el funcionamiento del cuerpo. Aunque no tiene células, es crucial para el transporte de nutrientes, desechos, hormonas y proteínas esenciales a través del cuerpo.
Composición del plasma:
El plasma está compuesto principalmente por agua (aproximadamente 90% de su volumen), pero también contiene varios componentes importantes:
Agua: Constituye la mayor parte del plasma y sirve como disolvente para otras sustancias.
Proteínas plasmáticas: Son proteínas solubles que desempeñan varias funciones clave. Las más importantes son:
Albúmina: Ayuda a mantener la presión osmótica en la sangre y transporta diversas sustancias, como hormonas, ácidos grasos y productos de desecho.
Globulinas: Se dividen en globulinas alfa, beta y gamma. Las globulinas gamma, conocidas como inmunoglobulinas, son anticuerpos que ayudan en la defensa del cuerpo contra infecciones.
Fibrinógeno: Es crucial para la coagulación de la sangre. Cuando se activa, se convierte en fibrina, que forma una red que ayuda a detener el sangrado.