
ISBN: 978-84-1142-836-1
© Francisca Leocadia Peramo Muñoz, Tamara María Montero González, Francisco De La Vega López
Resumen
El celador es una figura esencial en el funcionamiento de cualquier institución sanitaria, desempeñando un papel clave en el apoyo a la labor asistencial, administrativa y logística. Aunque muchas veces su labor pasa desapercibida, el trabajo del celador es imprescindible para garantizar una atención sanitaria fluida, ordenada y segura. Su labor requiere no solo destreza física y capacidad para seguir instrucciones, sino también habilidades sociales, empatía y un profundo respeto por la intimidad y la dignidad de los pacientes.
El celador actúa como un enlace entre diferentes servicios hospitalarios, profesionales sanitarios y pacientes. Entre sus funciones más habituales se encuentra el traslado de pacientes dentro del hospital, tanto en silla de ruedas como en camillas, asegurándose de hacerlo de manera segura y cuidadosa. Este tipo de tareas exige un conocimiento básico de la anatomía, del trato adecuado al paciente y de las técnicas de movilización para evitar lesiones tanto al paciente como al propio celador. Asimismo, es habitual que los celadores se encarguen del transporte de muestras biológicas, material clínico, instrumental quirúrgico o documentos administrativos, siempre respetando las normas de seguridad e higiene establecidas.
La presencia del celador se hace especialmente notoria en servicios como urgencias, quirófano, UCI o plantas de hospitalización, donde el ritmo de trabajo es elevado y la coordinación entre profesionales es fundamental. Su participación en situaciones de emergencia requiere que actúe con rapidez, discreción y eficacia, colaborando estrechamente con el personal médico y de enfermería. En estos contextos, su actitud profesional y su capacidad para mantener la calma son fundamentales para contribuir al buen desarrollo de la asistencia sanitaria.
Además, los celadores desempeñan funciones de vigilancia, control de accesos y apoyo en la seguridad del centro sanitario. En muchas ocasiones, son los encargados de regular la entrada de personas en determinadas áreas restringidas y de informar al público, guiándolo por las instalaciones. Esta función conlleva una responsabilidad importante, ya que deben conocer las normativas internas del centro, actuar con educación y firmeza, y saber cómo reaccionar ante situaciones conflictivas o de riesgo.
Otra función relevante es la colaboración con el personal sanitario en la movilización o sujeción de pacientes, especialmente aquellos con movilidad reducida, alteraciones mentales o conductas agresivas. En estos casos, el celador debe actuar con humanidad, prudencia y siempre respetando los derechos del paciente. También pueden colaborar en la preparación del paciente para pruebas diagnósticas o procedimientos, así como en tareas de limpieza o mantenimiento básico del orden en su área de trabajo, siempre que no interfiera con las competencias del personal de limpieza profesional.
Es importante destacar que el celador, aunque no tiene funciones sanitarias en sentido estricto, sí forma parte del equipo multidisciplinar que hace posible la atención integral del paciente. Su trabajo requiere una actitud de servicio, disponibilidad para turnos rotativos, nocturnos o festivos, y capacidad para asumir órdenes tanto del personal médico como de enfermería, además de cumplir con las normas internas del centro.
La formación del celador no exige titulación sanitaria, pero sí se valora la preparación previa mediante cursos específicos, conocimientos básicos en primeros auxilios, habilidades comunicativas y una actitud proactiva. En los procesos selectivos para instituciones públicas, se requiere superar una oposición que incluye conocimientos teóricos sobre el funcionamiento del sistema sanitario, derechos del paciente, funciones propias del celador y normativa básica sobre seguridad e higiene.
En definitiva, el celador es una figura clave en la organización hospitalaria. Su labor, aunque discreta, garantiza que los servicios funcionen con eficacia y que los pacientes reciban una atención digna y humana. Reconocer el valor de su trabajo es fundamental para entender el engranaje del sistema de salud y para seguir avanzando hacia una atención sanitaria de calidad, centrada en la persona y en el trabajo en equipo.
Índice
RESUMEN
PALABRA CLAVE
METODOLOGÍA
OBJETIVOS
INTRODUCCIÓN
FUNCIONES DEL CELADOR: ASISTENCIA DEL PERSONAL SANITARIO
MECÁNICA CORPORAL MOVILIZACIÓN, CAMBIOS POSTURALES, DEAMBULACIÓN Y TRASLADO DEL PACIENTE
FUNCIONES DE LOS CELADORES EN LAS HABITACIONES: UNIDADES DE PACIENTE Y LAS ESTANCIAS COMUNES
EL CELADOR: APLICACIÓN DE TÉCNICAS DE HIGIENE Y ASEO DEL PACIENTE
TÉCNICAS DE DESINFECCIÓN Y ESTERILIZACIÓN
PREVENCIÓN Y RIESGOS LABORALES DEL CELADOR EN EL ÁMBITO SANITARIO
CONCLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA