
ISBN: 978-84-1142-849-1
© Ruth Calvo Izaguerri
https://doi.org/10.58842/DWGF4880
Resumen
Introducción: La Disfagia Orofaríngea ha sido considerada como un nuevo síndrome geriátrico y una pandemia emergente debido a su elevada prevalencia, su relación con múltiples factores de riesgo, su interacción con otros síndromes geriátricos, las complicaciones que se derivan de ella y su mal pronóstico. Por todo ello, es imprescindible efectuar un diagnóstico precoz y un tratamiento específico de la misma.
Objetivos: Conocer el abordaje de la Disfagia Orofaríngea en la Unidad Geriátrica de Agudos del Hospital Universitario de Navarra y detectar los principales tests clínicos empleados para su diagnóstico.
Metodología: Estudio observacional, descriptivo y transversal de 100 pacientes hospitalizados en la UGA del HUN durante dos semanas. Análisis cualitativo del abordaje de la DO en la UGA a través de un grupo focal. Revisión bibliográfica en distintas bases de datos.
Resultados: En el momento del ingreso del paciente en la UGA, las enfermeras valoran la necesidad de alimentación a través de la entrevista clínica, la exploración del proceso de deglución y la aplicación del MECV-V. De los 100 nuevos pacientes ingresados, 50 varones (50%) y 50 mujeres (50%), solo a 6 pacientes (6%) se les realizó el MECV-V. A ningún paciente se le aplicó la EAT-10. Los principales tests clínicos empleados para el diagnóstico de la DO son la EAT-10 y el MECV-V.
Conclusiones: El procedimiento de diagnóstico de la DO no está establecido de forma sistemática en la UGA del HUN y su nivel de diagnóstico es muy bajo. La principal ventaja del MECV-V es que se puede realizar a pacientes que presentan deterioro cognitivo. De la EAT-10, destaca su fácil y rápida aplicabilidad en cualquier entorno clínico, siendo recomendado como test clínico de cribado de DO en ancianos.
Palabras clave: Disfagia Orofaríngea; Ancianos; Diagnóstico; EAT – 10; MECV – V.
Introducción
Una deglución normal supone la acción coordinada de un grupo de estructuras situadas en cabeza, cuello y tórax, e implica una secuencia de acontecimientos en los que unos esfínteres funcionales se abren para permitir la progresión del bolo, transportándolo desde la boca al esófago, y que se cierran posteriormente al paso de éste para impedir falsas rutas y proteger la vía aérea.
El objetivo de la deglución es la nutrición del individuo, pero la deglución tiene dos características: la eficacia de la deglución, que es la posibilidad de ingerir la totalidad de las calorías y el agua necesarios para mantener una adecuada nutrición e hidratación y, la seguridad de la deglución, que es la posibilidad de ingerir el agua y las calorías necesarias sin que se produzcan complicaciones respiratorias.
El término Disfagia proviene de dos palabras griegas, “dys” (dificultad) y “phagia” (comer).
La disfagia es una sensación subjetiva de dificultad para que el alimento pase desde la boca al estómago.
Puede ser debida a una alteración orgánica o a una dificultad funcional, y afectar a pacientes de cualquier edad, desde bebés a ancianos.
Desde el punto anatómico, se clasifica en orofaríngea y esofágica.
La Disfagia Orofaríngea engloba las alteraciones de la deglución de origen oral, faríngeo, laríngeo y del esfínter esofágico superior y supone casi el 80% de las disfagias diagnosticadas.
Su prevalencia aumenta con la edad y ocasiona un gran impacto en la capacidad funcional, la salud y la calidad de vida de los ancianos que la padecen.
Se estima que la prevalencia de DO en ancianos que residen de forma independiente en la comunidad es de 27%, aumentando a más de 80% en los ancianos institucionalizados y situándose en torno a 44% en los hospitalizados.
Además, la prevalencia de DO en el anciano es especialmente importante en pacientes con patología neurodegenerativa y con alteraciones estructurales en cabeza y cuello.
La fisiopatología de la DO en ancianos se caracteriza por una alteración sensorial orofaríngea, un retraso de la respuesta motora orofaríngea y una disminución de la propulsión del bolo que altera la seguridad y la eficacia de la deglución.
El paso del bolo alimentario a la vía aérea puede ser asintomático o mostrar distintos síntomas como tos durante o tras la deglución, regurgitación nasal, deglución repetitiva, voz húmeda, residuo orofaríngeo o sialorrea. Otras manifestaciones clínicas de la DO pueden ser pérdida progresiva de peso, necesidad de alargar el tiempo de las comidas, evitar determinados alimentos e infecciones respiratorias repetidas.
Los principales factores de riesgo asociados a la DO son: edad, disfuncionalidad, presencia de enfermedades neurodegenerativas, sarcopenia, fragilidad, polimedicación y comorbilidades.
Además, interacciona con otros síndromes geriátricos muy prevalentes, como el deterioro funcional, el síndrome confusional agudo y la fragilidad, así como con afecciones prevalentes, como diversas enfermedades neurológicas (ACV) y neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer, demencias etc.).
La severidad de la DO puede variar desde una dificultad moderada hasta la total imposibilidad para la deglución y originar dos grupos de complicaciones de gran trascendencia clínica para la salud de los ancianos. En primer lugar, si se produce una disminución en la eficacia de la deglución, el paciente puede presentar desnutrición y/o deshidratación. En segundo lugar, si se produce una disminución en la seguridad de la deglución, se puede producir o un atragantamiento con obstrucción de la vía aérea, o más frecuentemente una aspiración traqueobronquial que puede originar una neumonía por aspiración. Las complicaciones respiratorias suponen la principal causa de mortalidad en los pacientes con DO.
Además, la DO se asocia a un incremento de la estancia hospitalaria y de los reingresos, que se traducen en un aumento de los costos sanitarios, y a una mayor morbimortalidad, que reduce la calidad de vida de los pacientes y genera ansiedad y depresión en los mismos pacientes y en sus cuidadores.
Debido a su elevada prevalencia, su relación con múltiples factores de riesgo, su interacción con otros síndromes geriátricos, las complicaciones que se derivan de ella y su mal pronóstico, ha sido considerada como un nuevo síndrome geriátrico y una pandemia emergente.
Por todo ello, es imprescindible efectuar un diagnóstico precoz y un tratamiento específico de la misma.
El diagnóstico de la disfagia debe ser clínico e instrumental.
Dentro del diagnóstico clínico, se debe incluir una historia médica que recoja las patologías de base del paciente y una historia dietética encaminada a detectar signos y síntomas relacionados con la presencia o no de disfagia. Además, se debe realizar un test clínico.
Un test que se ha mostrado muy útil en la clínica de la DO es el Método de Exploración Clínica Volumen – Viscosidad (MECV-V), ya que permite diagnosticar tanto las alteraciones de la seguridad, como las de eficacia, y determinar el volumen y la viscosidad del bolo alimentario más adecuado para cada paciente. Así mismo, sirve como criterio de selección sobre qué pacientes deben ser estudiados con una exploración instrumental.
La exploración instrumental nos permitirá diagnosticar el trastorno funcional y prescribir el tratamiento dietético y/o rehabilitador más adecuado.
En la actualidad, las dos técnicas de exploración instrumental de las que disponemos son la Fibroendoscopia de la Deglución (FEES) y la Videofluoroscopia (VFS).
Estas pruebas complementarias nos ayudarán a detectar aspiraciones silentes y nos indicarán el momento del ciclo deglutorio en el que se produce la aspiración (antes, durante o después de la fase faríngea), lo que nos permitirá introducir tratamientos específicos para cada tipo de aspiración.
Índice
1. INTRODUCCIÓN
- 1.1. Justificación
2. HIPÓTESIS
3. OBJETIVOS
- 3.1. Objetivo general
- 3.2. Objetivos específicos
4. METODOLOGÍA
- 4.1. Análisis de la dinámica de trabajo para el diagnóstico de la Disfagia Orofaríngea en la Unidad Geriátrica de Agudos del Hospital Universitario de Navarra
- 4.2. Análisis del estado diagnóstico de Disfagia Orofaríngea en la Unidad Geriátrica de Agudos del Hospital Universitario de Navarra
- 4.2.1. Diseño
- 4.2.2. Sujetos de estudio
- 4.2.3. Estrategia de búsqueda
- 4.2.4. Variables de estudio
- 4.2.5. Análisis estadístico
- 4.2.6. Aspectos éticos y legales
- 4.2.7. Limitaciones
- 4.3. Revisión bibliográfica de los principales tests clínicos empleados para el diagnóstico de la Disfagia Orofaríngea
- 4.3.1. Criterios de selección
- 4.3.2. Bases de datos
- 4.3.3. Métodos de búsqueda
- 4.3.4. Estrategia de búsqueda
5. RESULTADOS
- 5.1. Abordaje de la Disfagia Orofaríngea en la Unidad Geriátrica de Agudos del Hospital Universitario de Navarra
- 5.2. Estado de diagnóstico de la Disfagia Orofaríngea en la Unidad Geriátrica de Agudos del Hospital Universitario de Navarra
- 5.3. Diagnóstico clínico de la Disfagia Orofaríngea
- 5.3.1. Eating – Assessment Tool – 10 (EAT – 10)
- 5.3.2. Método de Exploración Clínica Volumen – Viscosidad (MECV – V)
- 5.4. Principales ventajas e inconvenientes del uso de la EAT – 10 y del MECV– V
6. CONCLUSIONES
7. DISCUSIÓN
8. PROPUESTA DE MEJORA
9. BIBLIOGRAFÍA
10. ANEXOS
- Anexo 1. Hoja de Información al Paciente y Consentimiento Informado
- Anexo 2. Valoración de la alimentación
- Anexo 3. Eating – Assessment Tool – 10 (EAT – 10)
- Anexo 4. Secuencia de realización del Método de Exploración Clínica Volumen – Viscosidad (MECV– V) según Pere Clavé