Índice

ISBN: 978-84-1142-625-1
© Ainhoa Onsalo Otamendi
https://doi.org/10.58842/LAUJ5571
Introducción
Una persona es un ser racional, y en este trabajo una de las cosas que se recoge es algo que es esencial para la persona, la educación en valores, en el cual encontramos los derechos humanos, algo indispensable y obligatorio por la única razón de ser persona. La preocupación por lo humano siempre ha estado presente y se dice que todas las civilizaciones han tenido su identidad religiosa. Varios pensadores han analizado esto último, donde unos explican su ideología desde una experiencia atea y otros desde una perspectiva cristiana. A continuación, se muestra la idea y el pensamiento de cada uno de ellos, analizando el mismo tema desde diferentes pensamientos y puntos de vista. También se analizan varias facetas sobre la religión: las actitudes, los tipos, los elementos constructivos y las diferentes ciencias que estudian las religiones.
La religión durante muchos años ha estado presente en la educación. Esta última ha ido evolucionando y con ella ha ido cambiando la situación religiosa. Al final de estas páginas, resumimos la evolución de la religión en la historia y las diferentes soluciones ante las “polémicas”, aunque tras estar cinco generaciones presentando soluciones, la enseñanza de la religión en nuestro sistema educativo sigue siendo una asignatura pendiente. Siempre ha habido un debate acerca de la religión y a continuación se expone cuáles son los objetivos de este elemento social y cultural, explicando sus metas de la enseñanza.
Antropología y cosmovisiones
La educación en valores
Las actitudes, la dimensión ética y religiosa, los valores de sentido tienen un lugar propio en la educación. Y por valores entendemos, la dignidad humana y los derechos humanos. Estos valores acaban por dar a la educación una dirección, una finalidad. La educación en valores o la formación moral ha de ser necesariamente un componente del proceso educativo. Sería imposible alcanzar un desarrollo personal completo sin atender esta dimensión.
La educación es sin duda una fuerza de gran poder. Una educación humanizada y personalizada. El proceso de personalización requiere siempre la presencia de valores. Este proceso de personalización no se produce como consecuencia de un proceso espontaneo y libre, sino que es el resultado de un ejercicio individual y autónomo de la libertad y de la relación constante que se ejerce con el entorno. Los sistemas educativos, intervienen e impactan decisivamente en esos procesos de crecimiento personal de nuestros alumnos y alumnas.
La dignidad humana como punto de partida
La importancia y la dignidad de todo ser humano es un valor supremo. La persona posee ese valor de forma innata, le es propio, es un valor central, que es también el origen, la fuente y el fin de todos los demás valores que puedan aparecer en un elenco de los mismos. Proponer la dignidad de todo ser humano como valor supremo supone reconocer un valor a cada persona que posee solo por el hecho de ser persona, es decir, que se nace con ello y no se pierde nunca. Es una dignidad ontológica, que pertenece al ser de la persona.
La construcción histórica del concepto de persona
La idea de persona podría suponerse que va desde la antropología a la teología. Desde la experiencia que el hombre tiene de sí mismo a la representación que se hace del ser divino. Hay, sin embargo, razones para dudar de la exactitud de tal hipótesis.
La Biblia no posee el término persona. Pero describe al hombre como un ser relacional y la persona es un concepto que tendrá mucho que ver con la relacionalidad. La Biblia
describe al ser humano: de dependencia, frente a Dios; de superioridad, frente al mundo; de igualdad, frente al tú hermano. De las tres relaciones, la más destacada es la teologal.
La terminología antropológica griega ilustra carencia del concepto de persona; en ella se privilegian las categorías de esencia, sustancia y naturaleza. La persona se definía ya en la relación. La relación no es ya un simple accidente, sino una de las formas primigenias de lo real. El sentido genitivo del ser (yo soy de mí) da paso a su sentido dativo (yo soy para ti). El hombre es querido y creado por Dios como estructura dialogante; creado por el Dios que es capaz de escuchar y responder. También él es un ser responsorial, comunicativo, capaz de autodonación. El ser humano es, en una palabra, un ser relacional, el hombre es persona.
El olvido de la dimensión relacional e insistencia en el ser-en-sí, en la autoposesión, tenía que desembocar en una comprensión del hombre como sujeto enclaustrado en su propia suficiencia. Esto será lo que ocurra con Descartes. El yo de Descartes es la autoconciencia cogitante ensimismada en su operación ad intra. Con esta reducción del yo a la conciencia se inicia un proceso de pérdida de la persona. Avanzando en este proceso, el idealismo romántico sacrificará el yo singular al Espíritu absoluto y objetivo y el marxismo sumergirá la subjetividad de la persona concreta en el anonimato colectivista. A esto se le aplicara la fenomenología de Hussel, destacando en el ser humano su condición de sujeto frente a objetos y, sobre todo, frente a tú. Scheler dará un paso más con su personalismo ético, el valor de la persona es superior a todos los valores de cosas, organizaciones y comunidades. La relación yo-tu, esencial ya en el ser personal, conduce al descubrimiento del nosotros.
Índice
1. INTRODUCCIÓN
2. MAPA CONCEPTUAL
3. ANTROPOLOGÍA Y COSMOVISIONES
- 3.1. LA EDUCACIÓN EN VALORES
- 3.2. LA DIGNIDAD HUMANA COMO PUNTO DE PARTIDA
- 3.3. LOS DERECHOS HUMANOS
- 3.4. DISTINTAS ANTROPOLOGÍAS, IDEOLOGÍAS Y COSMOVISIONES ÉTICAS
- 3.5. FILOSOFÍA Y RELIGIONES: LOS HUMANISMOS CRISTIANOS
- 3.6. HACIA UNA ÉTICA MUNDIAL
4. FENOMENOLOGÍA Y HECHO RELIGIOSO
- 4.1. APROXIMACIÓN A LA EXPERIENCIA DE LO RELIGIOSO
- 4.2. ESTRUCTURA DEL “HECHO RELIGIOSO”
- 4.3. LA RELIGIÓN Y LA SOCIEDAD DE HOY
5. LA ERE COMO CUESTIÓN CONTROVERTIDA
- 5.1. ANTECEDENTES DE LA RELIGIÓN
- 5.2. DEL CONSENSO CONSTITUCIONAL AL DISEÑO POLÍTICO
- 5.3. LA ENSEÑANZA DE LAS RELIGIONES EN LA LOMCE
- 5.4. UN PROBLEMA TODAVÍA SIN RESOLVER Y PENDIENTE DE MAYOR CONSENSO
6. HACIA UNA NUEVA IDENTIDAD DE LA ERE
7. BIBLIOGRAFÍA