
ISBN: 978-84-1142-676-3
© Lexmi Del Rocío Huamán Reyes, Lorena Judith Becerra Goicochea
https://doi.org/10.58842/SANC4548
Prefacio
Este libro es el resultado de la tesis de maestría, realizado en la Universidad Nacional de Cajamarca – Escuela de Post Grado. La investigación titulada: “Percepción de las puérperas en la atención humanizada del parto en el Hospital II- E Simón Bolívar de Cajamarca, 2019” se llevó a cabo bajo la supervisión y apoyo de la Dra. Lorena Judith Becerra Goicochea
El estudio ha permitido compartir las percepciones de mujeres en etapa de gestación y con ello contribuir a la mejora de la atención obstétrica en Cajamarca, región donde las madres gestantes presentan desafíos como el acceso geográfico a establecimientos de salud, falta de recursos humano para su atención y inequidad en el acceso a servicios especializados, entre otros problemas que afectan una atención equitativa y de calidad para las madres gestantes.
Un aporte importante a la obstetricia son los hallazgos que permitirán promover la autonomía de la madre gestante, el respeto por su parto y la atención personalizada a cada una de las mujeres sobre todo para mejorar la atención humanizada de la madre.
El enfoque del estudio ha permitido analizar desde el punto de vista
Los cuidados que las madres reciben dentro de su atención parte importante de la calidad deben incluir el cuidado personalizado que le brinda el obstetra sobre todo basado en las particularidades de la mujer. Todo ello permitirá un parto más natural y con menos intervenciones médicas posibles.
Resumen
El objetivo del estudio ha permitido determinar la percepción sobre la atención humanizada del parto en un establecimiento de salud de Cajamarca.
Materiales y Métodos: Se utilizó una encuesta estructurada basada en diferentes aspectos del parto humanizado. Este estudio se realizó con un enfoque cuantitativo, observacional y descriptivo, empleando un diseño no experimental de corte transversal.
Resultados: La investigación se llevó a cabo en el Hospital II-E Simón Bolívar, en el Servicio de Centro Obstétrico, con una muestra de 206 puérperas seleccionadas mediante muestreo probabilístico. El 69,9% de las participantes tenía entre 18 y 29 años; de ellas, el 41,3% eran primerizas, el 32,0% multíparas y el 26,7% secundíparas.
En cuanto a las distintas dimensiones evaluadas, el 83% de las puérperas consideró que el trato profesional durante el parto fue bueno, el 14,6% lo calificó como regular y el 2,4% como malo. Respecto al acompañamiento, el 80% de las mujeres informó que no se les permitió la compañía de un familiar. Sobre la elección de la posición durante el parto, el 61,2% manifestó que se les permitió elegir la posición, mientras que el 38,8% indicó que no se les dio esa opción. En cuanto al manejo del dolor, el 83,5% lo consideró adecuado, el 12,6% regular y el 3,9% inadecuado.
Conclusión: Los resultados indican que la percepción general de la atención humanizada del parto es positiva. No obstante, existen áreas específicas que requieren mejoras, conforme a los protocolos y políticas públicas vigentes en la región.
Palabras claves: Parto, humanización, percepción, madre
Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que el parto debe llevarse a cabo en espacios seguros, y tranquilos. El parto humanizado se centra en brindar una atención que considere las necesidades de la madre como esenciales. Las intervenciones en la atención del parto que se realizan en los establecimientos de salud, ya sea mediante el seguimiento de protocolos de atención, pueden causar malestar en la madre y consecuentemente conducir al rechazo institucional.
Desde el punto de vista profesional, es fundamental identificar que la autonomía de la madre es parte de su derecho legal y ético. En la atención que se brinda en instituciones públicas o privadas, las madres gestantes pueden y deben ejercer su libertad eligiendo la forma de atención con que se realizará su parto, de esta forma la madre ejerce su atención digna y con respeto.
Una atención verdaderamente humanizada al parto, por ejemplo, depende de que las madres puedan tomar decisiones informadas sobre su cuerpo y su proceso de parto. Esto implica respetar sus deseos, proporcionar información completa y comprensible y siempre respaldar sus decisiones.
Las intervenciones rutinarias que se dan en los establecimientos de salud ya sea por llevar a cabo protocolos de atención pueden generar incomodidad en la madre, dolor y muchas veces generar rechazo a la atención institucional.
La experiencia profesional ha demostrado que las madres se sienten inseguras cuando llegan a los establecimientos de salud; como resultado, muchas de ellas creen que el personal médico los está abandonando. Esta realidad hace que se genere una experiencia negativa, causada muchas veces por la presencia de personal ajeno al parto, estudiantes, pasantes, entre otros. Por otra parte, la aplicación de técnicas avanzadas puede causar temor en las madres. Así mismo, la desinformación de los procedimientos que se realiza puede generar otros sentimientos de temor o miedo.
Algo esencial del parto humanizado es recibir en el establecimiento de salud a una mujer que durante más de cuarenta semanas espera con ansia el nacimiento de su hijo porque estima, valora y quiere a ese ser tan esperado. Es decir, la mujer llega a un lugar donde, por más familiares que la acompañen y profesionales que están trabajando en la maternidad, desconoce cada paso, pregunta o comentario lo toma como un terreno nuevo, que la desorienta hasta llevarla a perder totalmente el poder de su parto ya que lo ha ido delegando en los profesionales que la atienden. Para promover una relación armoniosa entre la madre y su bebé es importante generar un ambiente cómodo, los cuidados y atenciones que requiera para tener una pronta recuperación post parto. Investigadores sugieren que la atención del parto humanizado debe ser de forma personalizada, que permita una escucha activa entre el profesional que brinda la atención, la madre en su proceso de parto y la familia.
Una buena atención debe incluir parámetros de humanización y la perspectiva más importante, identificar a la mujer como un ser holístico, permite promover una experiencia positiva para la madre y sus familiares. Además, esto facilita establecer una relación segura entre los profesionales de la salud y la madre, que incluyan la empatía, la comprensión y el apoyo emocional.
La atención humanizada del parto, permitirá una atención en base a las necesidades individuales de la madre en un proceso tan significativo para ella. Por ello los establecimientos de atención materna deben brindar un servicio individualizado, asegurando que la madre sea tratada como un ser sensible.