
ISBN: 978-84-1142-638-1
© Marta Calzada Villamiel, Cristina Hernández Postigo, Carolina Rodríguez Fernández
https://doi.org/10.58842/GZCV7149
Resumen
Introducción: La urea es una molécula que en numerosos casos ha demostrado ser bastante eficaz para el tratamiento de múltiples patologías cutáneas como bien pueden ser la xerosis, la dermatitis atópica o la psoriasis; estos trastornos de la piel han cobrado especial relevancia en los últimos años en las personas de la tercera edad, un hecho que puede estar relacionado con el incremento de la esperanza de vida de la población, y que trae consigo dificultades a la hora tratar dichas enfermedades en este grupo poblacional debido a las diferentes características clínicas o comorbilidades que puede presentar.
Objetivo: El objetivo de esta revisión consiste en estudiar los múltiples beneficios que el uso de la urea tópica presenta a la hora de tratar estas patologías de la piel prestando especial atención a las dificultades que se pueden presentar en el tratamiento de estas en el grupo de la tercera edad.
Metodología: Se ha realizado una revisión bibliográfica de artículos publicados en los últimos 10 años mediante la búsqueda en diferentes bases de datos de las cuales 39 artículos han sido seleccionados siguiendo los criterios de inclusión y exclusión establecidos para esta revisión.
Conclusión: Por un lado, se han observado los diferentes beneficios que tiene la urea de uso tópico en el tratamiento de estos trastornos cutáneos; por otro lado, el tratamiento de estas afecciones en la vejez presenta numerosas complicaciones y contraindicaciones, lo que sugiere que falta más investigación en el tratamiento de dichos trastornos en el grupo poblacional de la tercera edad, poniendo el foco en la ampliación del abanico de tratamientos disponibles para estas personas facilitando la posibilidad de encontrar tratamientos individualizados que obtengan los beneficios deseados.
Palabras clave: “Envejecimiento”, “Piel”, “Lesiones”, “Urea”, “Xerosis”, “Dermatitis atópica”, “Psoriasis”, “Vejez”, “Tercera edad”, “Enfermería”.
Introducción
La piel, además de ser uno de los órganos más importantes del ser humano, es el que mayor tamaño presenta; pues conforma aproximadamente un 6% de la totalidad del peso corporal.
La piel está constituida por tres capas principales, que son la epidermis; la dermis; y la hipodermis.
Epidermis
Consiste en un epitelio plano formado por varias capas y por queratinocitos, que ocupa la cobertura en su totalidad de la superficie corporal. De las tres capas, esta es la que presenta una mayor cantidad de células presentando un espesor de 0,1 mm de valor medio, llegando incluso a alcanzar un espesor de hasta 2mm en zonas como las plantas de las manos o de los pies.
Las células predominantes de esta capa son los queratinocitos, los cuales se trasladan de la capa más profunda a la más superficial según se van diferenciando, dando lugar a la modelación de los cinco estratos que conforman esta capa:
- Capa basal/estrato germinativo: Es la que se encuentra en mayor profundidad. La membrana o lámina basal es lo que la separa de la dermis. Esta capa va a estar configurada por una única capa de células nucleadas. Estas células pueden ser células madre indiferenciadas, las cuales pueden dividirse de forma ilimitada; células comprometidas, que pueden diferenciarse en queratinocitos únicamente; y células postmitóticas, que ya no se pueden dividir más, solo pueden ascender al estrato superior. En esta capa también se localizan los melanocitos, y las células de Merkel; los primeros son responsables de la producción de melanina y por lo tanto de la pigmentación de la piel; los segundos tienen una función sensorial, actuando como mecano-receptores.
- Estrato espinoso o de Malphigio: Está formado por una policapa de células. En esta capa se pueden encontrar también células de Langerhans, que son células dendríticas que presentan una función defensiva.
- Estrato granuloso: En él tiene lugar el comienzo del proceso de queratinización. Está formado por varias capas de células. Estas células contienen los gránulos lamelares, los cuales son los encargados de secretar hacia los espacios extracelulares que se encuentran entre el estrato granuloso y córneo, fosfolípidos; ceramidas; y glicolípidos. Estos tres últimos son los encargados de mantener las células pegadas entre sí formando la probarrera lipídica, la cual es la encargada de la impermeabilización de la piel.
- Estrato lúcido: Únicamente se encuentra en las palmas de las manos y plantas de los pies. Las células que lo componen son queratinocitos. Estos se organizan en 2-3 capas. Su principal función es impedir la entrada o salida de agua.
- Estrato córneo: Consiste en la capa más superficial de la epidermis, compuesta por varias capas de células. Estas reciben el nombre de corneocitos (queratinocitos diferenciados terminalmente). Estas células consisten en células muertas que continuamente se desprenden. A mayor superficialidad, menor es la adhesión de las células, lo que da lugar a la descamación. (1)
Esta capa constituye la primera línea de defensa de la piel; la organización de sus estructuras y la presencia de ciertas moléculas que componen el Factor Hidratante Natural (FHN) de la piel, permiten la retención del agua por parte del estrato córneo, manteniendo la hidratación y elasticidad de la epidermis, controlando de esta manera la pérdida transepidérmica de agua (PTA). (2) Además, en ella, los queratinocitos se encargan de la secreción de las defensinas, las cuales son moléculas con acción inmunitaria.
Los queratinocitos conforman el 80% de las células de la epidermis. Su origen tiene lugar en la capa basal de la epidermis, y según se diferencian y ascienden en los diferentes estratos, van perdiendo progresivamente su capacidad proliferativa, dando lugar finalmente a los corneocitos, que son queratinocitos anucleados; lo que lleva a su descamación.
Dermis
Confiere a la piel elasticidad, resistencia y hace posible la adaptación a movimientos y cambios de volumen. Este tejido contiene vasos sanguíneos; glándulas sudoríparas; nervios sensitivos; músculos; folículos pilosebáceos; y vasos linfáticos.
Está compuesta por:
- Células: Principalmente son fibroblastos. Estos se diferencian en fibrocitos, los cuales se unen entre sí y forman la matriz extracelular mediante la síntesis de ciertas sustancias como los precursores del colágeno. Otras células son los mastocitos, que participan en la respuesta inflamatoria; y los adipocitos, encargados del aislamiento de las diferentes estructuras de la dermis, de proporcionar energía, y de funciones de regeneración.
- Matriz extracelular: Consiste en un espacio que se encuentra ocupado por un fluido de carácter gelatinoso, y que da lugar al espacio que se une los diferentes elementos fibrosos y celulares de la dermis, facilitando la migración y diferenciación de los mismos.
- Tejido fibro-elástico: La dermis se encuentra mayoritariamente compuesta por colágeno; aunque también son importantes las fibras elásticas, las cuales son esenciales para conferir a la piel su carácter retráctil.
La combinación de estos componentes da lugar a dos capas que conforman la dermis, mal delimitadas entre ellas:
- La capa papilar/dermis papilar: Es la más superficial, la que se encuentra en contacto con la epidermis proporcionándole los nutrientes necesarios. Además, contiene receptores sensoriales, terminaciones nerviosas y vasos linfáticos.
- La dermis reticular: Es la más profunda, contiene menos células y está compuesta por un tejido conectivo de densidad considerable.
Hipodermis
Este tejido está formado principalmente por tejido adiposo, lo que le confiere su principal función que es la de la producción de calor a través de la oxidación de los ácidos grasos. Consiste en la continuación de la dermis reticular, y su grosor varía en función de factores como el peso corporal, la localización, etc.
Contiene además, folículos pilosos, terminaciones nerviosas sensitivas, y vasos sanguíneos.
Índice
1. RESUMEN
2. ABSTRACT
3. INTRODUCCIÓN
- 3.1. OBJETIVO GENERAL
- 3.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
4. METODOLOGÍA
- 4.1. ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA
- 4.2. CRITERIOS DE SELECCIÓN
5. RESULTADOS
- 5.1. BENEFICIOS DEL USO DE LA UREA Y SU MECANISMO DE ACCIÓN EN EL TRATAMIENTO DE XEROSIS, DERMATITIS ATÓPICA Y PSORIASIS.
- 5.1.1. Mecanismo de acción
- 5.1.2. Xerosis
- 5.1.3. Dermatitis atópica
- 5.1.4. Psoriasis
- 5.2. REPERCUSIONES DE ESTAS ENFERMEDADES EN LA VEJEZ
- 5.2.1. Xerosis
- 5.2.2. Dermatitis atópica
- 5.2.3. Psoriasis
- 5.3. EL PAPEL DE LA ENFERMERA EN EL CUIDADO DE LA PIEL
- 5.3.1. La enfermera y su actuación en la xerosis
- 5.3.2. La enfermera y su actuación en la dermatitis atópica
- 5.3.3. La enfermera y su actuación en la psoriasis
- 5.3.4. Aplicaciones de la urea como actividad enfermera
6. CONCLUSIÓN