
ISBN: 978-84-1142-850-7
© Ruth Calvo Izaguerri
https://doi.org/10.58842/KNOX6251
Resumen
En la actualidad las telecomunicaciones juegan un papel fundamental. Debido al aumento de la esperanza de vida y la cronicidad de diversas patologías aumenta la presión asistencial del personal sanitario. Por ello, una de las estrategias para su abordaje y con ello mejorar la calidad de atención a las pacientes son las TIC, siendo los conceptos de tele-asistencia y tele-enfermería los principales a destacar
Con la investigación llevada a cabo se pretende demostrar como las TICS proporcionan una novedosa herramienta a los profesionales sanitarios para la planificación de los cuidados, la educación y la promoción de la salud comunitaria.
El objetivo central fue identificar la eficacia de las intervenciones de teleenfermería en Atención Primaria, mediante una pesquisa en diferentes fuentes nacionales e internacionales, utilizando términos DeCS como “teleenfermería”, incluyendo la literatura en español que se ajustase al tema publicada a partir del año 2000.
De los 22 documentos seleccionados en las bases de datos Medline Pubmed, Cochrane Library, CINHAL, SciELO, LILACS, Epistemonikos y Google Academics fueron descartados 10 artículos por no cumplir los criterios de inclusión de realizar sus estudios en España y se eliminaron 3 por repetición. De este modo, se cuenta al final con un total de 9 artículos incluidos a texto completo.
El uso de nuevas herramientas telemáticas está modificando los modelos de atención al paciente, llevando a la enfermería a realizar parte de su labor a distancia. Se consigue así una mayor adherencia a los tratamientos y recomendaciones, se potencia el autocuidado y disminuyen las visitas a Urgencias, las listas de espera y los costes sanitarios. En definitiva, la teleenfermería es uno de los pilares futuros de la Sanidad y, si se planifica y ejecuta bien, será de una inestimable ayuda e importancia para nuestra sociedad.
Palabras clave: Teleenfermería, Atención Primaria, Telemonitorización, Estrategias de eSalud
Introducción
La comunicación es un proceso que forma parte del ser humano. La aparición de las telecomunicaciones supuso una revolución social, económica y cultural en este aspecto y, más aún, la aparición de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Estas juegan un papel fundamental en una actualidad donde nos encontramos en un continuo avance científico, favoreciendo la rápida obsolescencia tanto a nivel tecnológico y material como a nivel de la información disponible.
La salud, teniendo en cuenta la definición por la Organización Panamericana de la Salud (OMS) en el 2007, no es sólo la ausencia de enfermedad, se trata de un proceso influido por condiciones biopsicosociales, económicas y políticas. Sin embargo, no está incluido en las definiciones actuales la influencia en la salud del factor de impacto de la tecnología o el simple hecho de acceso a ella, aunque algunos autores lo engloban en su aspecto social.
Uno de los principales logros de las sociedades occidentales es alcanzar lo que denominamos Estado del Bienestar, donde la Sanidad es primordial. En el ámbito sanitario los principios de universalidad y equidad son indispensables para alcanzar un nivel óptimo de calidad y estos se están viendo perjudicados en las últimas décadas, ya que se ha producido un gran cambio en la sociedad, aumentando la esperanza de vida y las patologías crónicas asociadas al envejecimiento, así como una mayor supervivencia a procesos oncológicos e invalidantes. Además, se prevé que dicha situación continúe incrementando, haciendo que cambien las necesidades y el tipo de cuidados de la población.
En consecuencia, la presión asistencial que soporta el personal sanitario, ha aumentado notablemente, así como el consumo de recursos sanitarios, provocando que el modelo que se había planteado respecto a los cuidados de la población se cuestione por la falta de sostenibilidad. Ante esta situación, los gobiernos se han visto obligados en los últimos años a buscar estrategias dirigidas a mejorar la capacidad de gestión de esa presión asistencial que sufre el sistema sanitario, con el fin de mejorar la calidad de la atención a los pacientes y la utilización eficiente de los recursos. Las TIC ofrecen numerosas posibilidades comunicativas e informativas, por lo que en el sector de la salud cobran especial importancia para optimizar procesos de la práctica sanitaria y mejorar la calidad de vida de la población.
Junto a la revolución de las tecnologías de información y comunicación se ha empezado a dar más importancia a los cuidados a distancia, un componente fundamental para renovar y fortalecer la actividad asistencial enfermera, permitiendo proporcionar una continuidad de la atención y un flujo más constante de información a lo largo del sistema de salud. En los últimos años ha aumentado el porcentaje tanto de hogares con conexión a internet como de usuarios que frecuentemente lo utilizan, llegando a superar el 80%. Esto hace posible la incorporación de la sociedad al uso de estas nuevas formas de comunicación, que además, también permiten obtener información. A esto se unen los adelantos en las aplicaciones sanitarias, las cuales se están desarrollando muy rápidamente, permitiendo a los usuarios acceder a las diferentes app a través de sus Smartphone.
Dentro de estos cuidados a distancia, encontramos el concepto de tele- asistencia y tele-enfermería entre otros, definidos por la Asociación Americana de Enfermeras como subgrupos de la tele-salud. El primero de ellos hace referencia a la asistencia domiciliaria que permite que las personas con dificultades en situación de riesgo puedan ser atendidas fácilmente de manera telemática por personal especializado. Por otra parte, la tele-enfermería consiste en los servicios proporcionados por un profesional de enfermería mediante el uso de herramientas tecnológicas, es decir, empleando las telecomunicaciones, con un paciente a distancia que lo requiera. Por tanto, esta forma de actuar requiere a su vez una planificación, intervención y evaluación de los resultados mediante las tecnologías de la información y comunicación. La tele-enfermería puede tener aplicación en diversas situaciones como pueden ser seguimiento de un paciente tras el alta hospitalaria, atención a los cuidadores o el seguimiento postparto.
Una forma de clasificar la tele-enfermería puede ser por la relación bilateral. Encontramos la tele-enfermería de naturaleza proactiva, reactiva o mixta. Cuando hablamos de naturaleza proactiva, es el personal de Enfermería el que contacta en primer lugar con el paciente (Como puede ser en programas específicos de intervención/seguimiento telefónico: vacunas, diabéticos, puerperio…) y cuando hablamos de naturaleza reactiva, el paciente es el que inicia el contacto telemático (Como por ejemplo una consulta telefónica a demanda o el Sistema de Citas en Centro de Atención primaria).
Además de todo lo explicado anteriormente sobre la tele-enfermería, esta también es útil para dar servicios a núcleos de población rurales o distanciados de los servicios sanitarios básicos que impiden su fácil acceso. Además de eliminar la barrera física, facilita las labores de educación y gestión, poniendo de manifiesto la importancia de su uso en la atención primaria, permitiendo un seguimiento a grupos de riesgo y fomentando la mejora de la calidad de vida de los pacientes. Es decir, permite una mejora de acceso a la ciudadanía a los cuidados de enfermería mejorando la calidad y continuidad de estos sin importar la distancia, algo fundamental para la actual “sociedad del conocimiento”, término que la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) utiliza para manifestar los cambios producidos por la rápida introducción en la comunidad de la inteligencia artificial y las TIC. Entre otros beneficios se encuentran el descenso del importe sanitario y de los ingresos clínicos, y el incremento de la capacidad de las pacientes para autocontrolar y automanejar los síntomas, lo que supone una satisfacción personal para ellas. Todo esto supone una tarea añadida a tener en cuenta por los profesionales sanitarios, ya que tendrán que tener en cuenta las características de cada paciente y sus preferencias de seguimiento para poder establecer el recurso que más se adecue a sus necesidades con el fin de elegir la mejor opción posible. Incluso podrán encontrar pacientes, relacionados en general con aquellos mayores de edad, que tienen poco contacto con las nuevas tecnologías y manejarlas no es su mejor habilidad, prefiriendo optar por una relación más tradicional. Aunque con frecuencia, cada vez son más los perfiles de pacientes encontrados que están dispuestos a ser los principales responsables de su autocuidado.
Índice
RESUMEN
1. INTRODUCCIÓN
2. JUSTIFICACIÓN
3. OBJETIVOS
4. MATERIAL Y MÉTODOS
5. RESULTADOS
6. DISCUSIÓN
7. CONCLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA