
ISBN: 979-13-7043-037-5
© Cristina Gallego Luján
https://doi.org/10.58842/CYXM1837
Resumen
Introducción: El carcinoma basocelular (BCC) es la neoplasia maligna más común en humanos, especialmente en caucásicos de edad avanzada. La incidencia de BCC está aumentando considerablemente. La exposición a la radiación ultravioleta (UV) intensa e intermitente es el factor de riesgo más importante, apareciendo en áreas fotoexpuestas, con mayor frecuencia a nivel de cabeza y cuello. La mortalidad es baja pero la morbilidad es considerable ya que desfigura tejidos. Los fototipos de piel clara I y II, regiones de baja latitud y gran altitud, el envejecimiento de la población, trastornos genéticos, como el Sd de Gorlin o el xeroderma pigmentoso y la exposición ocupacional y recreativa al sol entraña un riesgo añadido a la susceptibilidad de desarrollar BCC en el futuro.
Objetivo: Valorar por edad, raza, sexo y localización anatómica cada subtipo de carcinoma basocelular.
Materiales y Métodos: Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica narrativa en la base de datos PubMed. Aplicando criterios de selección previamente establecidos, se obtuvo un total de 16 artículos en un periodo acotado a 10 años. Finalmente, para nuestro estudio, se seleccionaron 10 de estos 16 artículos, los que más se adecuaron a nuestros objetivos.
Resultados: Se analizaron los resultados de 10 artículos, así como sus objetivos, población diana, edad media al diagnóstico, tipo de estudio y conclusiones. Obteniendo datos en lo referente a las variables estudiadas, edad, sexo, localización anatómica y subtipo histológico, para el consiguiente desarrollo de una discusión y conclusión objetivas.
Conclusión: Las mujeres obtuvieron un aumento en las tasas de incidencia con respecto a los hombres. La edad media al diagnóstico se redujo a pacientes más jóvenes. La localización anatómica se desplazó de cabeza y cuello a tronco. El subtipo nodular continúa siendo el tipo más frecuente en áreas de exposición solar crónica, observándose un aumento del subtipo superficial en áreas de exposición solar intermitente como es el tronco.
Introducción
El carcinoma basocelular (BCC) es la neoplasia maligna más común en humanos, especialmente en caucásicos. La incidencia de carcinoma basocelular está aumentando considerablemente, siendo 4 veces mayor que la del carcinoma de células escamosas y 20 veces mayor que la del melanoma.
La exposición a la radiación ultravioleta (UV) intensa e intermitente, especialmente UVB, es el factor de riesgo más importante, apareciendo sobre todo en áreas fotoexpuestas, con mayor frecuencia a nivel de cabeza y cuello.
Se trata de un tumor de crecimiento lento y bajo potencial metastásico originado en la capa basal de la epidermis. Produce metástasis por vía linfática y hematógena invadiendo con mayor frecuencia ganglios linfáticos, pulmones, huesos y glándulas paratiroides.2 A pesar de que la enfermedad metastásica es rara, el BCC puede llegar a ser altamente destructivo generando un problema a nivel estético cuando el diagnóstico es tardío. La mortalidad es baja pero la morbilidad es considerable ya que desfigura tejidos.
El diagnóstico es clínico confirmado por biopsia. A la exploración, el carcinoma basocelular (BCC) se presenta como una pápula perlada con telangiectasias o como una úlcera que no cura, situándose sobre piel sana que no afecta a mucosas.
Se han descrito varios subtipos: nodular, superficial, esclerodermiforme o tipo morfea, pigmentado, fibroepitelial (también conocido como fibroepitelioma de Pinkus), infiltrativo, micronodular y basoescamoso, cada uno de ellos con diferentes rangos de agresividad y recurrencia dentro del mismo espectro de enfermedad. Los subtipos infiltrativo, esclerosante o tipo morfea, micronodular y basoescamoso constituyen las formas histológicas más agresivas.13 Existen también combinaciones de estos subtipos, siendo la mayoría amelanóticos.
El subtipo más frecuente es el nodular prevaleciendo a nivel de cabeza y cuello, seguido del subtipo superficial, más común a nivel del tronco. En pacientes de raza negra es más frecuente el subtipo pigmentado.
Existen otros factores de riesgo para el desarrollo de BCC como son los fototipos I y II (piel y ojos claros con poca tendencia al bronceado), lugares de baja latitud y gran altitud, el envejecimiento de la población, la inmunosupresión, tóxicos como el arsénico y ciertos trastornos genéticos que predisponen su aparición a edad más temprana como es el Sd de Gorlin o el xeroderma pigmentoso.
El contacto solar crónico en trabajadores de áreas rurales y actividades recreativas al aire libre, así como la exposición ocupacional crónica a radiación ionizante entraña un riesgo añadido a la susceptibilidad de desarrollar BCC en el futuro.
Se ha informado un aumento en la incidencia de BCC asociado con la exposición a radiación en varias poblaciones, como sobrevivientes de la bomba atómica, mineros de uranio, radiólogos, cardiólogos intervencionistas e individuos tratados con radiación en la niñez. El número de quemaduras durante la infancia también podría suponer un período crítico de exposición.
Los datos epidemiológicos revelan un aumento de la incidencia en países próximos al ecuador como es Australia; en cuanto a nacionalidad y género, el BCC es más frecuente en hombres de edad avanzada y no suele afectar a raza negra.
Desde hace unos años se ha visto una creciente aparición de este tipo de cáncer en mujeres y en pacientes cada vez más jóvenes debido al uso de camas solares bronceadoras como fuente de radiación ultravioleta (UV) artificial.
La modalidad de tratamiento se elige en función del riesgo de recurrencia, la necesidad de preservación del tejido, la extensión de la enfermedad y la decisión del paciente.
El pilar del tratamiento en el BCC localizado es la extirpación quirúrgica completa con una tasa de curación del 95% a los 5 años. La cirugía micrográfica de Mohs (MM) es la que mejores resultados obtiene tanto a nivel estético como de recurrencias. Las modalidades no quirúrgicas utilizadas como alternativa incluyen crioterapia, electrodesecación, legrado, terapia fotodinámica, radiación o terapias tópicas que se reservan para BCC de bajo riesgo como imiquimod o 5-fluorouracilo.
El BCC puede ser resistente a la terapia local necesitando el uso de terapias dirigidas contra la vía Hedgehog en la enfermedad localmente avanzada y metastásica.
Índice
RESUMEN
Abstract
1. INTRODUCCIÓN
2. OBJETIVOS
3. MATERIALES Y MÉTODOS
- Diseño
- Estrategia de búsqueda
- Criterios de inclusión y exclusión
- Extracción de datos
4. RESULTADOS
5. DISCUSIÓN
6. CONCLUSIONES
7. ANEXO
8. BIBLIOGRAFÍA