
ISBN: 978-84-1142-562-9
© Zoila Stany Albines Fiestas
https://doi.org/10.58842/NENI6243
Resumen
La polimedicación implica el uso simultáneo de múltiples medicamentos por parte de un paciente, lo que aumenta el riesgo de interacciones medicamentosas, reacciones adversas y problemas de adherencia terapéutica. Siendo común entre las personas de edad avanzada. Para abordar este desafío, se utilizan diversas herramientas como la revisión y la deprescripción de medicamentos, que implican la evaluación continua de la necesidad, eficacia y seguridad de cada tratamiento. Estas estrategias buscan optimizar las terapias, ajustar las dosis según el estado del paciente y sus preferencias, así como mejorar la coordinación entre los profesionales sanitarios.
Palabras clave: “Polifarmacia”, “prescripción inadecuada”, “desprescripción”, “edad avanzada”.
Introducción
Los medicamentos constituyen una herramienta terapéutica utilizada para el control y curación de diversas enfermedades, sin embargo, el uso inadecuado de estos podría ser perjudicial al ocasionar reacciones adversas medicamentosas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la proporción de la población mundial de más de 60 años, entre 2015 y 2050, casi se duplicará pasando del 12% al 22%. Este envejecimiento de la población afectará a la mayoría de los continentes por lo que se espera que unos dos mil millones de personas tengan más de 60 años en el 2050.
El envejecimiento no es un proceso homogéneo. Los órganos de la misma persona envejecen a diferentes ritmos influenciados por múltiples factores, que incluyen la genética, las elecciones de estilo de vida y la exposición ambiental.
A medida que la población envejece, se producen cambios progresivos asociados con una mayor susceptibilidad a padecer múltiples enfermedades crónicas. La OMS señala que el aumento de las enfermedades crónicas ha alcanzado proporciones epidémicas, así como el que estas enfermedades se presenten de forma simultánea en la misma persona.
La hipertensión, la obesidad, la diabetes, la insuficiencia cardíaca, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), los trastornos musculoesqueléticos, las neoplasias y los trastornos mentales son algunas de las patologías crónicas más prevalentes en la actualidad. La literatura describe que determinadas enfermedades crónicas se asocian entre sí de forma sistemática conformando los patrones de multimorbilidad, cuya prevalencia ha aumentado en muchas regiones a nivel mundial en los últimos años y se prevé que seguirá aumentando.
Asimismo, la existencia de estas enfermedades crónicas requiere la utilización de tratamientos complejos y múltiples medicamentos, condicionando un aumento de la prevalencia de la polimedicación, constituyendo un problema emergente y creciente de salud pública.
La polimedicación puede aumentar el riesgo de interacciones medicamentosas, efectos secundarios, y complicaciones médicas, así como disminuir la adherencia adecuada al tratamiento y afectar negativamente la calidad de vida de los pacientes. Se ha relacionado con mayor riesgo de hospitalizaciones prolongadas, lo cual aumenta la mortalidad hospitalaria.
Asimismo, cabe destacar otra situación estrechamente relacionada a la polimedicación como es la fragilidad, que se define como “un aumento de la vulnerabilidad ante la presencia de condiciones que generan estrés, como consecuencia de la disminución o la alteración de sus reversas fisiológicas, estando implicados criterios socio-demográficos (edad, soporte social, entre otros), médicos (pluripatología, hospitalización y/o reingresos, déficits sensoriales) y funcionales (actividades básicas e instrumentales)”.
Un anciano frágil se identifica por una disminución significativa de su autonomía y capacidad funcional, el aumento de sus necesidades asistenciales (mayor susceptibilidad a enfermedades agudas y crónicas, infecciones y complicaciones médicas) y la repercusión personal, económica y familiar. A la vez, tiene un incremento de la necesidad de utilizar un mayor número de medicamentos para tratar sus diferentes patologías.
La población anciana es, en la actualidad, la principal consumidora de medicamentos, siendo en esta población especialmente frecuente la polimedicación, lo cual supone un desafío importante que requiere atención y estrategias específicas para una adecuada calidad asistencial.
Índice
RESUMEN
ABSTRACT
LISTADO DE ACRÓNIMOS
I. INTRODUCCIÓN
II. OBJETIVOS
III. METODOLOGÍA
IV. RESULTADOS
V. CONCLUSIONES
VI. BIBLIOGRAFÍA