
ISBN: 978-84-1142-951-1
© Natalia Pérez Fernández
Introducción
Conceptos
La donación de órganos, tal y como contempla la Real Academia Española (RAE), es el acto de ceder voluntariamente algún órgano propio o de un familiar muerto a personas que lo necesitan.
Se denomina donante potencial a aquel paciente sin contraindicaciones médicas para la donación y en el que se prevé un progreso inmediato a muerte encefálica (ME) o en el que se determina la retirada de medidas de soporte vital y es probable el cese de la función circulatoria y respiratoria.
Por lo que se distinguen dos tipos de donantes de órganos: donante en ME y donante en asistolia controlada (DAC).
Además, se considera donante real a aquel donante potencial que entra en quirófano para la extracción de un órgano, indistintamente de si se llega a trasplantar o no dicho órgano. Si afortunadamente se lleva a cabo el trasplante, entonces pasará a denominarse donante efectivo.
El donante real podrá donar órganos como riñones, corazón, pulmones, hígado, páncreas e intestino, así como tejidos.
Historia
A lo largo del tiempo, con el aumento de la necesidad de obtener órganos para trasplantar, surge la idea de buscar otra fuente de donación: el donante cadáver, ya sea en ME o en asistolia.
El concepto de muerte ha sufrido una evolución a lo largo del tiempo, tanto a nivel médico-legal como cultural.
La donación nace con la idea de solucionar una deficiencia orgánica sin llegar a modificar la esencia de la persona mediante el trasplante.
El primer trasplante de órganos fue realizado sin éxito en 1933 a una joven en coma urémico, la cual recibió los riñones de un hombre de 60 años. Pero no fue hasta 1963 cuando se llevó a cabo el primer trasplante renal de un cadáver en ME y corazón latiente.
Los avances tecnológicos unidos a los avances científicos, tales como el desarrollo de técnicas anestésico-quirúrgicas y los tratamientos inmunológicos han permitido descubrir nuevas posibilidades que han ayudado a salvar y/o mejorar la calidad de vida de muchas personas ante el deterioro irreversible de determinados órganos, siendo la donación la única solución, la cual ha sido introducida en los cuidados al final de la vida como una opción que debe plantearse siempre que sea posible.
Sin embargo, el gran problema que nos encontramos hoy en día es la escasez de órganos para trasplantar, enfrentado a un aumento de las listas de espera y de mortalidad a la espera de un órgano compatible.
Organización Nacional de Trasplantes
Con el objetivo de hacer frente a la escasez de órganos aparece en España la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) en 1989, organismo del Ministerio de Sanidad y Consumo. Para ello, tal y como se refleja en El modelo español de Coordinación y Trasplantes, la ONT establece una red nacional de coordinadores preparados y divididos en tres niveles: nacional, autonómico y hospitalario, cuya colaboración conjunta es fundamental.
La Oficina Central de Coordinación Nacional, la cual funciona 24 horas, es la máxima autoridad y gestiona las alarmas de donación en todo el Estado, excepto en Cataluña, ya que tiene su propia oficina de coordinación, aunque siempre existe una constante comunicación e información entre ellas. Se encarga de la distribución de órganos, basada en criterios clínicos establecidos por los equipos de trasplantes y en criterios territoriales marcados por la Comisión Permanente de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. También se encarga de la organización de los transportes, el manejo y la actualización de las listas de espera, las estadísticas, la información, la promoción, la formación continuada de coordinadores y personal sanitario que pueda verse implicado en alguno de los pasos del proceso de donación, la dedicación a los medios de comunicación, con el fin de mejorar el nivel de conocimiento de la población española, así como la investigación y cooperación con otras instituciones.
La coordinación autonómica colabora en el cumplimiento de los objetivos generales y se encarga de la coordinación a nivel hospitalario y a nivel de la población de dicha comunidad autónoma.
En colaboración con ambos niveles está la coordinación hospitalaria, responsable de la activación de todo el procedimiento ante un posible donante, así como de coordinar a los diferentes servicios y áreas implicadas en el proceso: realiza la detección y lo comunica a la Oficina Central, facilitando los datos básicos, antropométricos, clínicos y analíticos, con el fin de tener tiempo suficiente para permitir una correcta valoración de los órganos y organizar las ofertas y los desplazamientos.
Cabe añadir que también se ve necesaria la participación de los hospitales privados, ya que a veces atienden patología compleja y poseen recursos humanos, materiales y logísticos para la detección del donante potencial. Sin embargo, su implicación en el proceso es escasa. Tras la comunicación del posible donante, la Oficina Central comienza con la búsqueda del receptor consultando las listas de espera de los centros de trasplantes y, en base a unos criterios de distribución clínicos y/o territoriales, se localizarán a los posibles receptores y se realizará la oferta de órganos.
Índice
1. Introducción
- Conceptos
- Historia
- Organización Nacional de Trasplantes
- Epidemiología
- Relevancia
2. Estado actual
- Proceso de donación
- Detección
- Diagnóstico clínico
- Evaluación clínica
- Mantenimiento
- Entrevista y autorización
- Aspectos ético-legales y sociales
3. Objetivos
- Objetivo principal
- Objetivos secundarios
4. Material y método
- Tipo de estudio
- Ámbito de estudio
- Sujetos a estudio
- Criterios de inclusión
- Criterios de exclusión
- Variables a estudio
- Método de recogida de datos
- Estrategia de análisis
5. Resultados
- Descripción del perfil del donante potencial en ME y DAC
- Descripción de causa de pérdida de donante potencial
- Descripción del perfil del donante real
- Órganos extraídos para donación
- Órganos trasplantados
6. Discusión
7. Limitaciones
8. Conclusiones
9. Referencias bibliográficas
10. Anexos
- Anexo I: Cuestionario para la recogida de datos demográficos y clínicos de los donantes potenciales.
- Anexo II: Aprobación del presente estudio por el Comité de Ética de la Investigación de Coruña-Ferrol.