
ISBN: 978-84-1142-445-5
© Ramón Gaspar Fernández Fernández
Introducción
La Rioja es internacionalmente conocida por sus vinos de tradición centenaria pero su riqueza agraria aporta a la gastronomía gran cantidad de productos de la tierra. En los fértiles terrenos regados por el Ebro y sus afluentes, crecen todo tipo de verduras, hortalizas, frutas y legumbres, que junto con las carnes, los pescados, y por supuesto los vinos, son la base de la gastronomía de la región.
El vino es un elemento primordial en la economía, la tradición y la cultura de La Rioja, y los viñedos ubicados sobre las ondulaciones del terreno, la característica paisajística más habitual en la mayor parte de la superficie regional.
Proliferan las bodegas, donde se ofrecen degustaciones de la producción, y en los bares se consumen los vinos de la zona acompañados por los pinchos típicos que suelen ser muestras precisas de la gastronomía autóctona.
La gastronomía de La Rioja debe sus principales características a la ubicación de la región en el valle del Ebro, lo que la nutre de un enorme número de productos agrícolas. Además, al ser La Rioja una zona de paso del Camino de Santiago en su arteria principal o Camino Francés, se produce un intercambio económico y cultural de enorme importancia con otros puntos de Europa y las comunidades ibéricas limítrofes, que se remonta muchos siglos en el tiempo y que tendrá también influencia sobre las costumbres culinarias.
Factores determinantes de la gastronomía riojana
La gastronomía de La Rioja, como la de cualquier otro lugar, es resultado de una serie de factores geográficos, climáticos, históricos, económicos y culturales.
La geografía determina el clima y éste facilita la proliferación de determinadas especies animales y vegetales en detrimento de otras. Además las influencias culturales de los pueblos ocupantes de una zona a lo largo de los siglos y sus intercambios comerciales, tienen también su reflejo en los usos culinarios.
Situación geográfica
Las tierras de La Rioja se encuentra en el centro de la mitad norte de la península ibérica con gran parte de su superficie a la margen derecha del curso medio del río Ebro, limitando al norte con la comunidad autónoma del País Vasco (Álava) y la de Navarra, al oeste con Castilla y León (Burgos), al este con Navarra y Aragón (Zaragoza), y al sur otra vez con Castilla y León (Soria).
La Rioja tiene una única provincia cuya capital es Logroño, pero existen en el territorio dos pequeños enclaves pertenecientes a la provincia de Burgos, se trata de Sajuela y Ternero, ambos del término municipal de Miranda de Ebro y enclavados en la Rioja Alta. Además consideraremos en lo sucesivo a La Rioja Alavesa, perteneciente a la comunidad autónoma vasca, como territorio riojano a efectos gastronómicos por su afinidad cultural, geográfica, climática y económica. También existe una zona de la ribera de Navarra, a la margen izquierda del Ebro y colindante con la Rioja Alavesa y con la provincia de Logroño, adscrita a la denominación de origen Rioja y cuyos municipios son Viana, Aras, Bargota, Mendavia, Sartaguda, Andosilla, San Adrián y Azagra.
Generalmente se subdivide a La Rioja en tres zonas atendiendo a su posición en el valle del Ebro: Rioja Alta, Rioja Media y Rioja Baja, pero como quedó señalado anteriormente, consideraremos como una zona riojana adicional a los territorios alaveses situados al sur de la Sierras de Cantabria y Toloño.
La Rioja Alta es la zona más rica de la región por su agricultura, industria y desarrollo turístico, pero sobre todo por la alta calidad de sus vinos. Abarca la franja de terreno entre el Ebro y la Sierra de la Demanda, además de los dos municipios de la Sonsierra situados al norte del Ebro (Ábalos y San Vicente de la Sonsierra). Las principales localidades de La Rioja Alta son: Haro, Nájera, Briones, Cenicero, Santo Domingo de la Calzada y Ezcaray.
La Rioja Media ocupa la zona central de la región, es decir, las comarcas de Camero Nuevo, Camero Viejo y Logroño, siendo la ciudad de Logroño la aglomeración urbana más importante de toda La Rioja y la capital del territorio.
La Rioja Baja es la zona riojana más oriental y la de menor altitud. Es una comarca de gran riqueza hortofrutícola e industrial. Sus principales núcleos urbanos son Calahorra, Alfaro, Arnedo y Cervera del río Alhama.
La Rioja Alavesa destaca por la calidad de su producción vinícola. Ocupa la superficie al sur de las Sierras de Cantabria y Toloño hasta el río Ebro, a excepción de los dos municipios de la Sonsierra, que separan por el oeste al municipio alavés de Labastida del resto de la Rioja Alavesa. Sus localidades principales son Laguardia, Elciego, Labastida, Lapuebla de Labarca y Oyón.
La Denominación de Origen Rioja divide el territorio en Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa, prescindiendo de la Rioja Media, de manera que los productores de vino ubicados en la mitad este de la región pertenecen a La Rioja Baja, incluyendo a los de la ribera navarra.
Índice
1. INTRODUCCIÓN.
2. FACTORES DETERMINANTES DE LA GASTRONOMÍA RIOJANA.
- 2.1. SITUACIÓN GEOGRÁFICA.
- 2.2. OROGRAFÍA.
- 2.3. CLIMA.
- 2.4. RECURSOS ECONÓMICOS DE LA RIOJA.
- 2.4.1. AGRICULTURA.
- 2.4.2. GANADERÍA.
- 2.4.3. CAZA.
- 2.4.4. PESCA.
- 2.4.5. INDUSTRIA.
- 2.4.6. TURISMO.
- 2.5. HISTORIA, CULTURA Y TRADICIONES.
- 2.5.1. BREVE HISTORIA DE LA RIOJA.
- 2.5.2. CULTURA Y TRADICIONES.
3. LA GASTRONOMÍA RIOJANA.
- 3.1. PRINCIPALES ESPECIALIDADES GASTRONÓMICAS DE LA RIOJA.
- 3.1.1. UN RIOJA Y UN PINCHO.
- 3.1.2. PRIMEROS PLATOS.
- 3.1.3. SEGUNDOS PLATOS.
- 3.1.4. POSTRES.
- 3.1.5. BEBIDAS.
4. CONCLUSIONES.