Índice
- Prólogo
- Introducción
- Idea versus oportunidad de negocio, autoevaluación
- Evaluando las ideas creativas
- 1.- ¿Cuál es el producto o servicio a ofrecer?
- 2.- ¿Quién es el cliente potencial?
- 3.- ¿Qué motiva al cliente a comprar este tipo de productos?
- 4.- ¿Por qué preferirán a tu empresa?
- 5.- ¿Qué requieres tener o hacer para estar en condiciones de atender al cliente y proporcionarle el producto o servicio que ya has descrito?

ISBN: 978-84-1142-455-4
https://doi.org/10.58842/JUPY7232
© Fidel Ramón Alcocer Martínez, Román Alberto Quijano García, Roger Manuel Patrón Cortés, Giselle Guillermo Chuc
Prólogo
Ante el panorama económico nacional y mundial, la juventud que culmina estudios universitarios se enfrenta a la búsqueda de empleo en un mercado limitado y muy competido; donde la fuente de la competencia laboral no solo proviene de sus lugares de residencia debido a los procesos de globalización y las nuevas tendencias de trabajo home office y la sustitución de personas por procesos tecnológicos o inteligencia artificial.
El fomento a las competencias emprendedores como parte de su formación integral universitaria, se finca como cimiente para que la o el egresado tenga como opción de sostenibilidad y crecimiento económico, la creación de una empresa.
Sin embargo, la experiencia al intentar emprender puede ser abrumadora, revelando una imperiosa necesidad de contar con una guía que oriente desde la estructuración de sus ideas, la selección de las oportunidades viables, y finalmente la planificación, presupuestación y evaluación de una idea con potencial de convertirse en negocio.
Esta obra académica, resultado del trabajo colegiado de docentes universitarios, y bajo un riguroso escrutinio, pretende fungir de guía para que los jóvenes universitarios y cualquier persona con el sueño de emprender, encuentre el camino para volverlo realidad.
Mtro. Carlos Enrique Cruz Mora
Director Académico Facultad de Contaduría y Administración Universidad Autónoma de Campeche
Introducción
El campo de los negocios está plagado de creencias empíricas, muchas de ellas ejemplificadas en frases que siempre hemos escuchado y que hacen referencia a las habilidades de las personas, a la rentabilidad de los negocios, pero sobre todo a la incertidumbre del éxito empresarial.
Las ideas creativas, y la voluntad de emprender algún tipo de actividad frecuentemente están en el pensamiento de las personas, sin embargo, no todas las creaciones, simplemente por presentar alguna innovación, serán aceptadas por posibles consumidores, ni tampoco todas las actividades de emprendimiento lograrán el éxito financiero.
Estos son los dos primeros paradigmas a los que se enfrenta un emprendedor, en primer lugar, los creadores o autores autor de una idea novedosa piensan que va a existir una gran cantidad de gente que está deseosa o desesperada por adquirir estos productos o servicios que han imaginado, y les cuesta mucho trabajo admitir que su idea no sea atractiva para los consumidores.
El segundo paradigma, relacionado con el éxito financiero, se da principalmente cuando el emprendedor ha realizado actividades similares a las que planea, pero las ha ejecutado sin ánimo de lucro. Posiblemente como parte de un pasatiempo, colaboraciones entre amigos o familiares, o como actividades de beneficio social. Por esta razón se pudo haber creado una falsa idea del resultado económico al no haber escudriñado en profundidad los costos en que ha incurrido.
Es un hecho que la aceptación por parte de los consumidores es incierta, por lo que la planeación de los negocios, utiliza herramientas para evaluar el grado de incertidumbre de una idea, su viabilidad para
convertirse en un negocio, y finalmente determinar los rendimientos que se pueden obtener y los riesgos a los que se puede enfrentar una idea creativa al convertirse en un negocio.
En este libro te tratará de guiar a los emprendedores para que hagan una autoevaluación de sus ideas, identifiquen el modelo de negocio ya hagan su plan para ponerlo en marcha.
Idea versus oportunidad de negocio, autoevaluación
No todas las ideas creativas tendrán oportunidad en el campo de los negocios. Para que una idea creativa se considere una posible idea de negocio necesita poderse identificar fácilmente al conjunto de consumidores que estaría dispuesto a realizar la compra, y que la producción sea posible con la oportunidad de obtener ganancias.
La generación de ideas creativas está al alcance de todos, sobre la comercialización, productos, modificación o prestación de servicios basados en:
- Hobbies o pasatiempos
- Actividades físicas, manuales, intelectuales o artísticas que domines o conozcas
- Productos o servicios presentes en lugares o ciudades que conozcas
- Productos o servicios faltantes en lugares o ciudades que conozcas
- Costumbres de su lugar de origen
- Productos de su lugar de origen
Evaluando las ideas creativas
El proceso de autoevaluación de las ideas creativas debe ser personal aun cuando se reciba la guía u orientación de asesores, se trata de que el emprendedor haga un ejercicio honesto de reflexión y análisis, pues por cada idea debe identificar al menos los siguientes cinco elementos de manera objetiva y clara.
1.- ¿Cuál es el producto o servicio a ofrecer?
Identificándose principalmente como la razón por la que el cliente o consumidor está dispuesto a pagar, considerándolo como la contraprestación a recibir.
2.- ¿Quién es el cliente potencial?
Debiendo reconocer las características del comprador mayoritario, independientemente de que se sabe que en una empresa llegan incluso personas que no esperaban fueran tus clientes.
3.- ¿Qué motiva al cliente a comprar este tipo de productos?
En algunas ocasiones a esto se le denomina como la necesidad que se satisface, sin embargo, la razón de compra muchas veces no se logra identificar con una necesidad primaria, por lo que es preferible tener una visión más completa de las razones que motivan al cliente.
4.- ¿Por qué preferirán a tu empresa?
Es necesario distinguir los elementos que van a diferenciar al producto servicio que tú vas a ofrecer, en comparación a empresas competidoras o productos sustitutos.
5.- ¿Qué requieres tener o hacer para estar en condiciones de atender al cliente y proporcionarle el producto o servicio que ya has descrito?
Se trata de reconocer qué requerimientos de espacio técnico producción y ubicación son necesarios para la generación de los productos o servicios y atender a los clientes cómo se visualiza el negocio.
Todas las ideas creativas deben ser sometidas a este cuestionamiento para reconocer en ellas la existencia o no de consumidores. En ocasiones los emprendedores se decepcionan al notar que alguna de sus ideas favoritas no tiene claramente un mercado dispuesto a comprar, o que el número de posibles clientes es muy reducido, limitado o disperso lo que hace claramente inviable a la idea como un negocio. Lejos de ver esto como una derrota anticipada, debe tomarse del lado positivo, al convertirse esta herramienta en una especie de alerta para no poner en riesgo tiempo y patrimonio del emprendedor.
Las ideas creativas en las que se ha podido contestar las preguntas de manera clara, objetiva y contundente podrán considerarse ideas de negocio.