Índice

ISBN: 978-84-1142-788-3
© Marina Morata Martínez, Beatriz Gonzalez Gómez, Samir Aomar Mohamed
Introducción
El trabajo a turnos hace referencia a la realización de la jornada laboral se lleva a cabo por diversos grupos sucesivos, realizándose cada uno de ellos dentro de una jornada de trabajo de tal forma que, de forma continuada, se abarca una totalidad de 16 a 24 horas de trabajo al día, llevándose a cabo de este modo de forma ininterrumpida.
Actualmente, el sistema de trabajo por turnos es uno de los sistemas más utilizados y demandados, siendo ya casi un estilo de vida, no solo en nuestro país, sino que a nivel mundial en los países industrializados. Este estilo de trabajo surge por las exigencias a nivel económicas, así como por la necesidad de los diversos sectores para hacer posible una atención continuada durante las 24 horas del día.
Por este motivo, los trabajadores se ven en la obligación de realizar su cometido en base al turno establecidos, siendo estos turnos rotatorios, nocturnos, de jornadas superiores a 8 horas, jornadas en sábados, domingos y festivos, etc.
Dichas jornadas están reguladas por las condiciones de trabajo de las empresas, y aunque van en contra del ritmo habitual de vida del empleado, lo que produce en algunos casos trastornos en el mismo, tanto físicos como psicológicos.
Dentro del ámbito hospitalario, el trabajo a turnos es más habitual en determinados servicios, ya que la atención sanitaria debe prestarse durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana, es decir, durante todo el año, sin interrupción, independientemente de su ocupación o categoría profesional que el trabajador desempeñe en su puesto.
Esto lleva como consecuencia que el trabajador, en ocasiones, no tenga un horario fijo, sino que deberá prestar servicio cubriendo diferentes horarios, casi siempre en turnos de tarde, mañana y noche.
Como ya hemos dicho anteriormente, llevar a cabo este turno repercute en la salud de los trabajadores y en su bienestar, no únicamente a nivel laboral, sino que también a nivel personal, produciendo cambios en sus hábitos de alimentación, descanso y en su tiempo de ocio personal.
Dentro de la legislación vigente, el Estatuto del Empleado Público es el que regula cuales son las condiciones laborales para el personal que realiza sus funciones en el ámbito de sanidad público, marcando las condiciones generales del trabajo, aunque no recoge de manera específica la regulación de las jornadas de trabajo. Es dentro del Estatuto de los Trabajadores, específicamente en sus artículos 34 y 36, y en el Real Decreto 1561/1995. De 21 de septiembre, sobre jornadas especiales de trabajo, donde se lleva a cabo dicha regulación.
Para organizar y regular este tipo de horarios lo más común es que se planifiquen los horarios y tunos mediante cuadrantes de trabajo, haciendo que cada trabajador tenga una programación de sus turnos asignados de manera anticipada, pudiendo así estos organizarse extralaboralmente.
Dentro del ámbito sanitario, organizar los turnos no solo debe realizarse logísticamente, también se debe tener en cuenta la estructuración, ya que esta impacta directamente en la calidad y el tipo de cuidado que reciben los pacientes, teniendo en cuenta además de que afecta al bienestar y la salud de los trabajadores, y de manera global al sistema de salud.
Índice
1. INTRODUCCIÓN
2. CARACTERÍSTICAS DEL TRABAJO POR TURNOS
3. IMPACTO DEL TRABAJO POR TURNOS Y LA NOCTURNIDAD SOBRE EL TRABAJADOR
- Afectaciones biológicas y psicosociales a causa de la nocturnidad.
- Afectaciones relacionadas con la seguridad a causa de la nocturnidad.
- Afectaciones relacionadas con la Ergonomía del trabajo durante el horario de noche.
- Afectaciones relacionadas con la Psicosociología durante el turno de noche.
4. EL TRABAJO POR TURNOS Y LA CONCILIACIÓN FAMILIAR.
5. MEDIDAS PREVENTIVAS PARA DISMINUIR LOS EFECTOS NEGATIVOS DEL TRABAJO A TURNOS.
6. CONCLUSIÓN.
7. BIBLIOGRAFÍA.