
ISBN: 978-84-1142-824-8
© Mª Goretti Valdés Manrique de Lara
Resumen
Las interacciones entre los alimentos y los fármacos son múltiples. En unos casos pueden ser beneficiosas, porque disminuyen los efectos adversos o aumentan la eficacia del medicamento, pero en otros casos pueden ser no deseables y conllevar al fracaso del tratamiento. Por ese motivo es importante conocer la forma correcta de tomar el fármaco, a fin de obtener el efecto terapéutico deseado.
Se presentan las distintas posibilidades que existen de interacciones entre alimentos y medicamentos, tanto en su efecto en los alimentos, es decir, el aprovechamiento de los nutrientes, como en la acción del medicamento.
Se consideran casos especiales como la malnutrición, embarazo o la ingesta de alcohol y bebidas estimulantes.
La forma más eficaz de prevenirlas, es informar al consumidor de cómo debe administrar el fármaco en relación con las comidas.
Palabras claves: interacción alimento/nutriente-medicamento/fármaco.
Introducción
Desde la Prehistoria, se tiene constancia de que los hombres ya empezaron a conocer remedios obtenidos a partir de plantas y/o animales, con cierto poder curativo, para tratar sus heridas y contusiones.
Hipócrates de Cos, (460 a.C., 370 a. C.), considerado el padre de la medicina, señaló la importancia que supone, en el ser humano, la relación entre la salud y la nutrición. “Deja que los alimentos sean tu medicina y que la medicina sea tu alimento”.
Galeno de Pérgamo, dos siglos después, (130 d. C.-210 d. C.), apoyó la teoría hipocrática de los cuatro humores, es decir, afirmaba que el cuerpo humano, estaba constituido por sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra, con las siguientes propiedades respectivamente, cálido, fría, húmeda y seca, según él, cada alimento, ofrecía una de estas propiedades. Defendía que, los cuatro humores debían estar en equilibrio, ninguno debe estar en exceso, ni ser escaso, para que el individuo pudiera estar sano, si esto ocurría, aparecería una enfermedad. Ambos afirmaban, que el desequilibrio aparecía, por el estilo de vida, siendo la alimentación el factor más determinante. Por lo tanto el médico, para un tratamiento eficaz, debía conocer qué alimento, era el adecuado, para su paciente y así poder mantener el equilibrio o restablecerlo en el caso de haberlo perdido, recomendando alimentos fríos o calientes, en función de la enfermedad que padeciese.
Por lo que desde el comienzo de la especie humana, existe la preocupación por la salud, e instaurar un remedio para recobrarla, en el caso de haberla perdido. Hoy en día existen miles de medicamentos, fabricados de forma industrial, para curar o prevenir o diagnosticar una enfermedad.
Implantar el tratamiento a un paciente que resulte los más beneficioso posible, en relación a seguridad y eficacia, es lo más preocupante para el médico. En la mayoría de las ocasiones esto se alcanza con éxito, pero en otras el fallo terapéutico existe, ya sea por un error en la dosis, una elección inadecuada del fármaco, o por la aparición de una interacción.
Se produce una interacción cuando el efecto de un fármaco se altera, por la presencia de otro fármaco, de un alimento o bebida, o por un compuesto tóxico del medio ambiente.
Entre estas interacciones, las más conocidas son las ocasionadas entre medicamentos, pero cabe destacar que los medicamentos ingeridos, entran en el organismo, en donde confluyen alimentos ingeridos, así como el estado nutricional del individuo, sus condiciones fisiológicas y/o patológicas.
La influencia de la alimentación sobre el efecto de los fármacos y, en especial, la influencia de los fármacos sobre la nutrición, ha sido clásicamente poco estudiada y no se le ha dado la importancia que realmente se le debe meritar. En numerosas ocasiones no se tienen en cuenta y no se detectan hasta que producen efectos adversos graves.
En definitiva, que los medicamentos interaccionen entre sí, está bien estudiado y se puede incluso hasta prevenir, pero el que interaccionen alimentos con medicamentos nos es tan conocido, por lo tanto, no tan prevenible.
Los medicamentos en numerosas ocasiones son consumidos junto con los alimentos, el resultado de esta combinación, no conlleva a graves consecuencias clínicas, pero en determinados casos, sin embargo, aunque esporádicamente, ocurren consecuencias no deseables, incluso a veces, efectos adversos graves, pudiendo alargar el tratamiento o la hospitalización del paciente o incluso influir en su morbilidad.
Hasta principio de los 90, las interacciones entre los medicamentos y los alimentos, tenían escasa predilección a ser estudiadas, seguramente el motivo es, por lo que describe Murillo- Cubero, J. & Villalobos, A. en su artículo “Interacciones alimento-medicamento”. “Por la falta de una definición y clasificación universalmente aceptada y las dificultades de los médicos para interpretar la abundante información publicada y la falta de aplicación práctica de los conocimientos sobre las interacciones en los pacientes”. Hoy en día, se reconoce su relevancia o importancia clínica.
El primer registro que existe entre una interacción fármaco-alimento es de Burrows y Farr, en 1927, citado en “The action of mineral oil per os on the organism” quienes demuestran que los aceites minerales, disminuyen la absorción de las vitaminas liposolubles.
Pocos años más tarde, Blackwell, en 1963, describe la interacción entre fármacos inhibidores de las monoaminooxidasas y las aminas presentes en ciertos alimentos fermentados, al detectar subidas tensionales en los pacientes.
En 1970, Faloon añade que los fármacos “no solo producen malabsorción de nutrientes por métodos fisicoquímicos, sino que existe la posibilidad de que puedan producir lesiones en la mucosa digestiva, modificaciones en la biodisponibilidad de sales biliares y de las funciones exocrinas realizadas por el páncreas”.
Según la Guía Europea para la investigación de interacciones medicamentosas, una interacción farmacológica se define como, “una alteración en la farmacodinamia y/o en la farmacocinética de un medicamento producida por un tratamiento farmacológico concominante, factores dietéticos o hábitos sociales tales como tabaco o alcohol”
Una interacción entre un fármaco y un nutriente, ocasiona una modificación en el efecto del medicamento o del nutriente por la administración simultánea de un alimento o un medicamento, respectivamente.
Cuando la actividad terapéutica o la toxicidad, de un fármaco, cambia de tal forma, que se necesitaría un ajuste en su dosis u otra intervención médica porque se ha provocado reacciones adversas o falta de eficacia terapéutica, entonces la interacción se considera clínicamente relevante. De igual modo, el medicamento, puede ser el que provoque un detrimento nutricional.
Según, San Miguel Samano MT. & Sánchez Méndez JL., en Inf Ter Sist Nac Salud 2011, “los efectos producidos por este tipo de interacciones pueden ser muy diversos en su tipo e intensidad y van desde aparentes infradosificaciones debidas a la presencia de alimentos que retardan o inhiben la absorción o la acción de fármacos, hasta, por el contrario, interacciones causadas por fármacos que afectan a la biodisponibilidad o a la utilización de nutrientes”
Una interacción fármaco-nutriente se define como una alteración en las propiedades cinéticas o dinámicas de un fármaco o de un nutriente, o bien una alteración en el estado nutricional como consecuencia de la acción de un fármaco. Igualmente cabe estudiar que una medicación más o menos prolongada en el tiempo, puede tener efectos en el estado nutricional de un paciente.
Por ello, las interacciones entre alimentos y medicamentos, deben considerarse de forma bidireccional, es decir, efectos de los medicamentos sobre la absorción y utilización de los nutrientes, llamado IMA, interacciones medicamentos-alimentos, y la acción de los alimentos, sobre la biodisponibilidad y acción del medicamento, llamado en este caso, IAM, interacción alimento-medicamento, sin olvidar, el estado nutricional en el que se encuentre el paciente.
Índice
Resumen
Abstract
1. Introducción
2. Objetivos
3. Metodología
4. Resultados
- 4.1.-Interacciones de los alimentos sobre los medicamentos
- 4.1.1.-Interacciones farmacodinámicas
- 4.1.2.-Interacciones farmacocinéticas
- 4.1.3.-Interacciones fisicoquímicas
- 4.2.-Los medicamentos modifican el aprovechamiento de los nutrientes
- 4.3.-Influencia del estado nutricional y hábitos del paciente
- 4.4.-Medicamentos que se deben administrar con alimentos
5. Discusión
6. Aplicabilidad y nuevas líneas de investigación
7. Conclusiones
8. Bibliografía