Índice

ISBN: 978-84-1142-893-4
© Nuria Huerta González
SECCIÓN 5: ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN EN EL ENVEJECIMIENTO
PRINCIPALES PROBLEMAS DE SALUD EN LAS PERSONAS DE EDAD AVANZADA: TRASTORNOS DIGESTIVOS
INTRODUCCIÓN
Situación actual del estado de la cuestión
El envejecimiento, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde un punto de vista biológico se trata de la consecuencia de acumular gran variedad de daños moleculares y celulares con el trascurso del tiempo. Dicha situación repercute en un descenso gradual de las capacidades tanto de índole física como mental, un incremento del riesgo de padecer enfermedades y, en última instancia, de sufrir la muerte (Saffrey, 2013; OMS, 2018).
Actualmente, por primera vez en la historia, la mayoría de la población global posee una esperanza de vida igual o por encima de los 60 años. Además, las previsiones de la OMS indican que para el año 2050 se prevé que la población mundial que se encuentra en dicho rango de edad (≥ 60 años) llegue a los 2000 millones de personas, cifra que supone un aumento de 900 millones en comparación al año 2015. Otro dato interesante de citar es que, en el año 2018, había aproximadamente 125 millones de personas que contaban con 80 años o más (OMS, 2018). Cabe indicarse que, actualmente, según datos de la OECD (del inglés “Organisation for Economic Co-operation and Develpoment”), la población de ancianos se define como personas de 65 años o más (OECD, 2018).
El envejecimiento es un proceso progresivo, dinámico e irreversible, en el cual las personas son frágiles (Juárez et al., 2013) y, si bien esta etapa vital se instaura como sugerente para nuevas oportunidades, debe considerarse que el alcance de dichas oportunidades viene determinado, sobre todo, por el estado de salud (OMS, 2018).La nutrición es un elemento importante de la salud en la población de edad avanzada y afecta al proceso de envejecimiento, y debe tenerse en cuenta que se producen cambios relacionados con la edad en el tracto gastrointestinal (Allapaerts, De Flines, y Paquot, 2014).
La dificultad es que, con la edad, puede ser difícil excluir factores patológicos como diabetes, pancreatitis, enfermedad hepática y malignidad, ya que estos factores tendrán potenciales efectos adversos en el intestino (Ahmed y Haboubi, 2010).
Los principales cambios que se producen en el tracto digestivo son una disminución selectiva relacionada con la edad en la función intestinal, que incluye cambios en el gusto, motilidad del esfínter esofágico, vaciado gástrico y neuronas del plexo mientérico relacionadas con el tránsito intestinal que pueden afectar el estado nutricional. El envejecimiento, además, se asocia con defectos de defensa de la mucosa estructural y funcional, capacidades disminuidas para generar inmunidad protectora y una mayor incidencia de inflamación y estrés oxidativo. Así, las alteraciones en la función intestinal con el envejecimiento tienen implicaciones particulares para la motilidad esofágica, gástrica y colónica (López-Otín, Blasco, Partridge, Serrano, y Kroemer, 2013; Milan y Cameron-Smith, 2015).
La disminución en el número de células nerviosas del plexo mientérico, las cuales afectan la absorción digestiva y al área de la superficie del intestino delgado debido a la degeneración de las vellosidades, puede conducir a una absorción disminuida de nutrientes (Durazzo, Campion, Fagoonee, y Pellicano, 2017). El deterioro del sistema inmune intestinal como resultado del envejecimiento, incluida la capa mucosa del tracto gastrointestinal, parece ser un contribuyente significativo al aumento relacionado con la edad en la incidencia y gravedad de las infecciones (Juárez et al., 2013; Zapata y Quagliarello, 2015; Soenen, Rayner, Jones, y Horowitz, 2016)
Las personas mayores son particularmente susceptibles a la desnutrición, la hipotensión posprandial, la disfagia, el estreñimiento y la incontinencia fecal; sin embargo, cabe indicarse que, a pesar de que algunos trastornos gastrointestinales son más frecuentes en los ancianos, no hay enfermedad de esta tipología que se limite a este grupo de edad (Durazzo et al., 2017).
Hipótesis de la revisión
La hipótesis que se plantea en el presente trabajo es: “los estudios publicados en los últimos 5 años donde se investigan los trastornos digestivos en personas de edad avanzada indicarían el incremento de este tipo de patologías en los últimos años y, como consecuencia, numerosos avances terapéuticos para luchas frente a ellas”.
Índice
SECCIÓN 5: ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN EN EL ENVEJECIMIENTO
- CAPÍTULO 15: Principales Problemas de Salud en las Personas de Edad Avanzada: Trastornos Digestivos.
- CAPÍTULO 16: Necesidades Nutricionales en las Personas Mayores de 65 años.
- CAPÍTULO 17: Trastornos Alimentarios que Pueden Aparecer en la Tercera Edad.
SECCIÓN 6: EDUCACIÓN SANITARIA Y PROMOCIÓN DE LA SALUD
- CAPÍTULO 18: La Promoción de la Salud en Europa: Una Visión Comparativa.
- CAPÍTULO 19: Educación Sanitaria y Promoción de la Salud en el Drogodependiente.
- CAPÍTULO 20: Educación Nutricional en la Escuela: Diseño de Un Programa de Educación Nutricional para Niños de Primer Curso de Primaria.
- CAPÍTULO 21: Obesidad Infantil: Intervención en la Prevención y Promoción de Estilos de Vida Saludables.