
ISBN: 978-84-1142-670-1
© Mónica Acitores Puerta, Francisca Martínez Pérez y Sonia Avelino Martínez
Resumen
La mamografía es una técnica radiológica especializada para la obtención de imágenes detalladas de la mama. Se utiliza principalmente para la detección temprana de cáncer de mama, tanto en mujeres que presentan síntomas como en aquellas que no tienen síntomas evidentes, pero están en riesgo. La radiología en mamografía desempeña un papel crucial en los programas de detección temprana (screening), ya que puede identificar cambios en los tejidos mamarios antes de que se puedan detectar clínicamente. Esta técnica ha sido fundamental para la reducción de la mortalidad asociada al cáncer de mama, especialmente en mujeres mayores de 40 años, en quienes el riesgo de desarrollar la enfermedad es mayor.
La mamografía se basa en el uso de rayos X para obtener imágenes de los tejidos blandos de la mama. La tecnología ha avanzado significativamente, y hoy en día, la mayoría de las mamografías se realizan mediante mamografía digital, que ofrece imágenes de alta calidad con una menor dosis de radiación en comparación con las técnicas de película convencionales. Las imágenes obtenidas permiten a los radiólogos detectar microcalcificaciones, masas o distorsiones en la estructura del tejido mamario, que pueden ser indicativos de malignidad.
El procedimiento mamográfico implica la compresión de la mama entre dos placas para aplanar el tejido y obtener una imagen clara. Esta compresión, aunque incómoda para muchas mujeres, es esencial para minimizar el movimiento y mejorar la calidad de la imagen, permitiendo detectar anomalías más pequeñas y reducir la dosis de radiación necesaria. La mamografía incluye generalmente dos proyecciones de cada mama: una cráneo-caudal (desde arriba) y una oblicua medio-lateral, lo que permite una visión más completa del tejido mamario.
El screening mamario se refiere al uso sistemático de mamografías en poblaciones asintomáticas para detectar el cáncer de mama en etapas tempranas. Este enfoque preventivo se ha establecido como una herramienta eficaz en la salud pública, ya que permite el diagnóstico precoz, lo que aumenta significativamente las probabilidades de un tratamiento exitoso y la supervivencia a largo plazo. Las pautas para el cribado varían ligeramente entre diferentes países y organizaciones, pero en general, se recomienda que las mujeres de entre 50 y 69 años se realicen una mamografía cada dos años. Para las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama o que presentan otros factores de riesgo, las pruebas de cribado pueden comenzar antes, y la frecuencia puede ser mayor.
Los resultados de las mamografías se clasifican utilizando el sistema BI-RADS (Breast Imaging Reporting and Data System), que organiza los hallazgos en diferentes categorías según el riesgo de malignidad. Este sistema va desde la categoría 0 (incompleto, requiere más evaluación) hasta la categoría 6 (malignidad confirmada). Este enfoque estandarizado ayuda a los radiólogos y clínicos a gestionar mejor los resultados y las decisiones de seguimiento. Las mamografías pueden resultar normales, pero también pueden mostrar hallazgos sospechosos, como microcalcificaciones agrupadas o masas con bordes irregulares, lo que a menudo requiere estudios adicionales, como ultrasonidos, resonancias magnéticas (RM) o biopsias para confirmar el diagnóstico.
Un aspecto importante de la mamografía es el balance entre los beneficios del cribado y los riesgos asociados. Uno de los principales beneficios es la reducción de la mortalidad por cáncer de mama, ya que la detección temprana permite intervenciones menos invasivas y aumenta las posibilidades de curación. Sin embargo, también existen riesgos, como el sobrediagnóstico y el falso positivo. El sobrediagnóstico ocurre cuando se detectan cánceres que no habrían progresado o afectado la vida de la paciente, lo que puede llevar a tratamientos innecesarios. Los falsos positivos, por otro lado, pueden generar ansiedad y requerir pruebas adicionales, que pueden ser invasivas y tener efectos secundarios.
En los últimos años, las mamografías en 3D o tomosíntesis digital de mama han ganado popularidad, ya que permiten obtener imágenes más detalladas de la mama desde múltiples ángulos. Esto ha demostrado ser particularmente útil en mujeres con tejido mamario denso, que puede dificultar la interpretación de las mamografías convencionales. La tomosíntesis reduce los problemas de superposición de tejidos, lo que mejora la precisión del diagnóstico y reduce la tasa de falsos positivos.
Otra tendencia en la radiología mamaria es el uso de inteligencia artificial (IA) para ayudar en la interpretación de mamografías. Los algoritmos de IA están diseñados para detectar patrones sutiles en las imágenes que pueden ser indicativos de cáncer, actuando como una herramienta complementaria para los radiólogos. Aunque aún está en desarrollo y evaluación, el uso de IA promete mejorar la precisión y la velocidad en el diagnóstico, lo que podría transformar significativamente el cribado del cáncer de mama en el futuro.
En resumen, la radiología en mamografía y el screening de mamas juegan un papel fundamental en la detección temprana del cáncer de mama, lo que ha demostrado ser crucial para mejorar las tasas de supervivencia. Las tecnologías más avanzadas, como la tomosíntesis y el uso de inteligencia artificial, están impulsando el campo hacia una mayor precisión y eficacia. Sin embargo, sigue siendo esencial equilibrar los beneficios del cribado con los riesgos, garantizando que las pacientes reciban un cuidado adecuado y personalizado. La mamografía continuará siendo una herramienta clave en la lucha contra el cáncer de mama, complementada por otros avances médicos y tecnológicos.
Índice
RESUMEN
PALABRA CLAVE
METODOLOGÍA
OBJETIVOS
INTRODUCCIÓN
ANATOMÍA GENERAL Y RADIOLÓGICA DE LA MAMA
– APORTE VASCULAR
– INERVACIÓN
– MENSTRUACIÓN, LACTANCIA E INVOLUCIÓN
– INFLUENCIAS EXTERNAS, HORMONALES Y MEDICAMENTOSAS
HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LA TÉCNICA MAMOGRÁFICA
MAMOGRAMA CON MEDIO DE CONTRASTE
RESPONSABLES DEL SERVICIO DE MAMOGRAFÍA
PROCEDIMIENTO A SEGUIR EN EL EXAMEN DE MAMOGRAFÍA
CONCLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA