
ISBN: 978-84-1142-847-7
© Vanesa Maldonado Perez, María José López Nieto
Resumen
Introducción: El lavado de textiles tiene como objetivo principal eliminar manchas y suciedad visibles, fácilmente detectables tanto por profesionales como por no profesionales.
Sin embargo, también es crucial que el proceso de lavado logre una limpieza higiénica de la superficie textil, reduciendo los microorganismos presentes a niveles seguros y evitando otros efectos negativos, como la aparición de malos olores.
Objetivos: Optimizar el proceso de lavado en lavanderías hospitalarias mediante la identificación de aspectos críticos y la implementación de nuevas soluciones para el control microbiano, garantizando la eficacia antimicrobiana, la seguridad del personal, la sostenibilidad ambiental, y la prevención de la resistencia microbiana.
Metodología: Para el presente estudio se ha llevado a cabo una revisión sistemática de la literatura. Se realizará una búsqueda exhaustiva en bases de datos académicas especializadas y recursos relevantes para el tema en cuestión. La búsqueda se realizará en las bases de datos PubMed, Google Scholar, y Web of Science.
Resultados: En la base de datos de PubMed, se identificaron 12 artículos, de los cuales se seleccionaron 2. En Google Scholar, se encontraron 189 artículos, de los cuales se eligieron 8 para esta revisión y en WOS se encontraron 146 del cual se seleccionó 1 articulo
Discusión: Es evidente que el proceso de lavado hospitalario debe cumplir con rigurosos estándares para asegurar la eliminación efectiva de microorganismos. Los métodos actuales que combinan factores térmicos, mecánicos y químicos han demostrado ser eficaces para reducir la carga microbiana, pero no eliminan completamente todos los microorganismos. La evidencia sugiere que, aunque los procesos de lavado actuales son efectivos, siempre existe el riesgo de que algunos patógenos persistentes puedan sobrevivir, lo que subraya la necesidad de una vigilancia continua y la mejora de las técnicas de lavado.
Conclusiones: La optimización del proceso de lavado en lavanderías hospitalarias requiere un enfoque integral que combine tecnologías avanzadas y prácticas de desinfección establecidas para asegurar una alta eficacia antimicrobiana.
Palabras clave: “Lavandería hospitalaria”, “Proceso de lavado”, “Textil antimicrobiano”.
Introducción
El lavado de textiles tiene como objetivo principal eliminar manchas y suciedad visibles, fácilmente detectables tanto por profesionales como por no profesionales. Sin embargo, también es crucial que el proceso de lavado logre una limpieza higiénica de la superficie textil, reduciendo los microorganismos presentes a niveles seguros y evitando otros efectos negativos, como la aparición de malos olores. Tradicionalmente, esto se lograba mediante una combinación de tiempo, temperatura, acción mecánica y productos químicos, que juntos eliminaban o destruían las células microbianas. Compuestos oxidantes como el cloro o el blanqueador con oxígeno activado, así como temperaturas de 60 °C o más, eran esenciales para asegurar una acción antimicrobiana eficaz durante el lavado.
En años recientes, se ha intentado reducir el uso de altas temperaturas para disminuir el consumo de energía, lo que ha eliminado un método efectivo para controlar la contaminación microbiana. Por esta razón, es fundamental entender mejor los problemas microbiológicos asociados al lavado y explorar nuevas medidas para mantener niveles adecuados de higiene.
Los textiles, debido a su gran superficie y capacidad para retener humedad, son especialmente propensos al crecimiento de microorganismos como bacterias y hongos. Estos pueden proliferar rápidamente en condiciones favorables de humedad, nutrientes y temperatura; por ejemplo, algunas bacterias pueden duplicarse cada 20-30 minutos en condiciones óptimas, alcanzando más de un millón de células en solo 7 horas. Este crecimiento microbiano puede generar efectos indeseables tanto en los tejidos como en los usuarios, incluyendo malos olores, pérdida de resistencia del material, manchas, decoloración y un mayor riesgo de contaminación.
La preocupación por la salud pública y los riesgos asociados con los patógenos ha llevado a un aumento en la investigación y el desarrollo de soluciones para minimizar o eliminar el crecimiento microbiano en textiles. Este problema es especialmente relevante en el caso de los textiles hospitalarios, utilizados en dispositivos médicos o para la atención sanitaria e higiénica.
Proceso de lavado e inactivación microbiana
En el contexto de las lavanderías hospitalarias, el concepto de limpieza se refiere a la eliminación de suciedad visible y la reducción de microorganismos patógenos en superficies, principalmente mediante el lavado. Por otro lado, la higienización implica la eliminación de riesgos de transmisión de agentes causantes de enfermedades, asegurando una calidad sanitaria adecuada.
La ropa hospitalaria incluye todos los materiales textiles utilizados en hospitales que requieren lavado para su reutilización. Dependiendo del uso, estos textiles pueden estar ligeramente sucios (polvo, sudor), muy sucios (sangre, secreciones) o contaminados con microorganismos (virus, bacterias). La calidad del proceso de lavado es crucial para asegurar que las prendas puedan reutilizarse en condiciones higiénicas adecuadas.
La contaminación de la ropa hospitalaria puede depender de diversos factores: cantidad y origen de la suciedad, manipulación incorrecta, calidad del agua, temperatura de lavado, tipos de detergentes, ciclo de lavado, entre otros. Es fundamental monitorear estos factores durante el ciclo de lavado para minimizar los riesgos de contaminación y recontaminación.
Cuando los textiles están contaminados con sustancias corporales potencialmente infecciosas, como sangre, heces o orina, pueden contener de 10⁴ a 10⁶ unidades formadoras de colonias de bacterias por centímetro cuadrado. Sin embargo, mediante una combinación de eliminación de suciedad, remoción de patógenos e inactivación de patógenos, la ropa contaminada puede quedar higiénicamente limpia, lo que significa que tiene un riesgo insignificante de transmisión de infecciones siempre que no se contamine nuevamente antes de su uso.
El proceso de lavandería comienza con la recolección de textiles sucios en el punto de uso. La manipulación de estos textiles con mínima agitación ayuda a prevenir la dispersión de aerosoles potencialmente contaminados. Anteriormente, la ropa proveniente de habitaciones de aislamiento en hospitales se manejaba con prácticas especiales, pero estudios han demostrado que esta ropa no está más contaminada que la del resto del hospital. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos (OSHA) prohíbe clasificar o enjuagar la ropa contaminada en el lugar donde ocurrió la contaminación; estas tareas deben realizarse en áreas designadas dentro de la instalación.
Índice
- RESUMEN
- ABSTRACT
- INTRODUCCIÓN
- JUSTIFICACIÓN
- OBJETIVOS
- METODOLOGÍA
- RESULTADOS
- DISCUSIÓN
- CONCLUSIONES
- BIBLIOGRAFÍA