
ISBN: 978-84-1142-431-8
© Leyre Murugarren Malón, Rubén Martínez Arce, Ana Estíbaliz Armijo Pradales, Beatriz Ascunce Recalde, Belén Borjabad Cuesta
DOI: https://doi.org/10.58842/IAWP4992
Resumen
Objetivos: Exponer la situación existente acerca de la integración y el impacto de los planes de cuidados estandarizados (PCE) y determinar el conocimiento y la opinión, en cuanto al proceso enfermero (PE) y las taxonomías, de enfermeros de diferentes instituciones sanitarias de España.
Metodología: Revisión bibliográfica de tipo narrativo, complementada con un estudio piloto de carácter descriptivo observacional.
Resultados: Los resultados obtenidos en la revisión sobre los efectos de los PCE, no parecen ser todavía extrapolables a todas las situaciones debido a su gran variabilidad. Se hace visible la necesidad de más investigaciones que demuestren la evidencia de su utilidad en los registros. Por otra parte, en el estudio piloto se ve que la mayoría conoce el PE, las etapas y taxonomías y sus aplicaciones. Sin embargo, muchos creen que el personal no está motivado y que un porcentaje bastante alto no sabría aplicarlos.
Conclusiones: Los planes de cuidados están contemplados en la legislación española y deben aparecer en la Historia Clínica. A pesar de los efectos positivos de los PCE, parece que la percepción y formación de los profesionales tiene relevancia en la correcta implantación y utilización de los PCE, afectando en su registro.
Palabras clave:
Registros de Enfermería, Proceso enfermero, Estandarización, Lenguaje común
Introducción
Los registros enfermeros son la mayor fuente de información de la atención prestada por los profesionales de Enfermería y su función es asegurar la continuidad de los cuidados. Por esta razón contribuyen a evidenciar la labor enfermera y tienen influencia en todos los ámbitos de la disciplina (asistencia, docencia, investigación y gestión).
Actualmente, dentro de la disciplina enfermera existe un creciente interés por evidenciar su labor y buscar la eficiencia y efectividad de la asistencia. Una forma de conseguirlo es registrando las actividades y los resultados obtenidos. La idea más compartida en la literatura para lograr este propósito, es la necesidad de emplear la metodología enfermera, es decir el proceso enfermero (PE) junto con un lenguaje estandarizado de Enfermería (LEE).
El proceso enfermero (PE), método científico que distingue a la disciplina enfermera, permite elaborar planes de cuidados apoyados en un modelo científico y centrados en el paciente. El registro de estos planes de cuidados permite dejar constancia de: los problemas del paciente, los objetivos de los cuidados, las acciones de Enfermería y los resultados obtenidos. Si a esto se le suma la utilización de LEE, siendo las más empleadas las taxonomías NANDA, NOC y NIC, se consigue unificar la forma de elaborar este tipo de registro, creando planes de cuidados estandarizados (PCE). Así, se quieren alcanzar resultados más fiables de la labor enfermera y con ello evidenciarla.
El desarrollo de leyes y normas nacionales relacionadas con el registro de los planes de cuidados, hacen también visible la importancia de evidenciar la actuación enfermera, pues obligan a que éstos aparezcan en la Historia Clínica de los pacientes.
Un ejemplo de ello es la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica, que obliga a los profesionales de Enfermería a registrar entre otras cosas, una parte de la asistencia sanitaria a través de planes de cuidados.
Además, en el Real Decreto 1093/2010, de 3 de septiembre, por el que se aprueba el conjunto mínimo de datos de los informes clínicos en el Sistema Nacional de Salud, se va más lejos afirmando como imprescindible el registro de los planes de cuidados y requiriéndose la aplicación de las taxonomías NANDA (North American Nursing Diagnosis Association), NOC (Nursing Outcomes Classification) y NIC (Nursing Intervention Classification) para la elaboración del informe de cuidados de Enfermería.
Teniendo en cuenta este marco legislativo, cabe destacar que hoy en día todas las Comunidades Autónomas de España están empleando tiempo y recursos en implantar programas informáticos para la realización de registros relacionados con el PE que admitan elaborar y registrar planes de cuidados de forma estandarizada.
No obstante, a pesar de que el creciente desarrollo legislativo y de la profesión ha contribuido a concienciar a los profesionales de la importancia de registrar de una forma determinada esta parte del proceso asistencial, existen ciertos factores que hacen que esta tarea se vea entorpecida.
Muchos estudios coinciden en señalar que todavía no se registra de forma adecuada. Se observan registros cuyo contenido y formas son tan variados como el personal que los elabora y muchas veces los datos relativos al cuidado enfermero no son registrados. La escasa tradición de registrar y el bajo conocimiento sobre el PE y las taxonomías, unido a la reciente inclusión de las tecnologías en la atención sanitaria parecen ser algunas de las causas que hacen que el desarrollo asistencial de los planes de cuidados y su estandarización se dificulte, cuestionándose en muchas ocasiones su utilidad.
Como consecuencia de ello, parte del cuidado prestado por los profesionales permanece invisible, al no reflejarse la realidad de la asistencia enfermera y el juicio profesional. Por esto, y a pesar de la legislación, uno de los mayores retos de la Enfermería actual es encontrar una forma de integrar en la práctica los planes de cuidados y conseguir dar visibilidad al trabajo enfermero.
La razón fundamental que ha motivado la realización de este trabajo radica en la inquietud creada durante mi estancia en el Programa de Movilidad Internacional Erasmus+ a Portugal, concretamente en Coimbra. Utilizaban en la práctica clínica planes de cuidados y los registraban mediante la taxonomía CIPE (Clasificación Internacional de la Práctica de Enfermería). La utilización de PCE les permitía comunicarse entre todos los profesionales de la misma manera, al utilizar un lenguaje común, facilitando su trabajo. Además, conseguían asegurar la continuidad del cuidado y observar los resultados obtenidos, al mismo tiempo que evidenciaban su labor y autonomía.
Esta curiosidad me hizo querer saber más sobre cuál era la situación actual, principalmente en España, con respecto a los PCE. Pues a pesar de que la literatura sobre la metodología enfermera y los planes de cuidados emergió hace años, es desde estas últimas décadas cuando el interés por éstos y su estandarización cobran mayor importancia para la profesión, justificando así el presente documento como recurso para aprender y proporcionar visibilidad a esta temática.
Índice
Introducción
Objetivos
Metodología
Desarrollo del tema
- Los registros enfermeros
- Los planes de cuidados estandarizados (PCE)
- Ventajas y efectos positivos
- Dificultades y efectos negativos
- Marco ético-legal español de los planes de cuidados
- Aspectos a tener en cuenta
Resultados del estudio piloto
Discusión
Conclusiones
Agradecimientos
Bibliografía
Anexo