
ISBN: 978-84-1142-904-7
© Juan Carlos Sánchez – Mateos Rivas, Manuel Campo Parreño, Silvia Castiblanque Sánchez
Introducción
La cadera es una articulación clave del cuerpo humano que conecta el fémur con la pelvis, permitiendo una amplia gama de movimientos como caminar, correr, sentarse y girar. Es una articulación de tipo esferoidea (enartrosis), formada por la cabeza del fémur y el acetábulo de la pelvis, que proporciona estabilidad y flexibilidad. Está rodeada por una cápsula articular, ligamentos fuertes (como el iliofemoral, uno de los más robustos del cuerpo) y músculos potentes, como los glúteos, el psoas ilíaco y los adductores, que facilitan el movimiento y el equilibrio.
La cadera soporta el peso del cuerpo y distribuye fuerzas durante actividades diarias, por lo que su salud es crucial para la movilidad. Está protegida por cartílago articular, que reduce la fricción, y lubricada por el líquido sinovial. Sin embargo, es susceptible a lesiones y enfermedades como la osteoartritis, que desgasta el cartílago, causando dolor y rigidez, o la displasia de cadera, una malformación congénita que puede llevar a inestabilidad articular. Las fracturas de cadera, comunes en personas mayores debido a la osteoporosis, son otra preocupación importante.
El diagnóstico de problemas en la cadera incluye radiografías, resonancias magnéticas y exámenes físicos para evaluar el rango de movimiento y dolor. Los tratamientos varían desde fisioterapia y medicamentos hasta cirugías como la artroplastia (reemplazo de cadera) en casos graves. Mantener una buena musculatura, peso adecuado y evitar movimientos forzados ayuda a prevenir problemas.
La cadera es esencial para la movilidad y calidad de vida, pero requiere cuidado para evitar lesiones o desgaste. Su compleja anatomía y función la convierten en un componente vital del sistema musculoesquelético.
Anatomía
¿QUÉ ES LA CADERA?
La cadera es la región del cuerpo donde se articula el fémur (hueso del muslo) con la pelvis. Es una articulación muy importante porque soporta el peso del cuerpo al estar de pie, al caminar, correr o sentarse, y permite una amplia gama de movimientos.
Estructura de la cadera:
Huesos principales:
Pelvis: incluye tres partes — ilion, isquion y pubis.
Fémur: el hueso más largo del cuerpo. Su extremo superior (la cabeza del fémur) encaja en una cavidad de la pelvis llamada acetábulo.
Articulación de la cadera:
Es una articulación esferoidal (de tipo bola y cavidad), lo que le permite moverse en varias direcciones.
Tiene una cápsula articular que la recubre y ayuda a estabilizarla.
Músculos y ligamentos:
Músculos como el glúteo, el iliopsoas y los aductores contribuyen al movimiento y la estabilidad.
Ligamentos fuertes refuerzan la articulación para evitar luxaciones.
Funciones principales:
Movimiento: flexión, extensión, rotación, abducción y aducción del muslo/pierna.
Estabilidad: mantiene el equilibrio al estar de pie y en movimiento.
Soporte de peso: transfiere el peso del tronco a las piernas.
Las lesiones de cadera, especialmente las fracturas, son un problema de salud significativo, con mayor prevalencia en adultos mayores debido al envejecimiento óseo y factores como la osteoporosis.
Según un estudio de la Asociación Argentina de Ortopedia y Traumatología, la prevalencia de fracturas de cadera en Argentina es de aproximadamente 264 por cada 100,000 habitantes, siendo más frecuentes en mujeres (relación 2.7:1) y en personas mayores de 70 años (80% de los casos). Estas lesiones, principalmente intracapsulares (cuello femoral) y extracapsulares (intertrocantéricas), se asocian a caídas de baja energía en ancianos con comorbilidades como hipertensión, diabetes y osteoporosis. En México, un estudio en el Hospital de Traumatología y Ortopedia «Lomas Verdes» reportó mayor incidencia en mujeres mayores de 60 años, con una mediana de edad de 70 años, destacando la fragilidad ósea como factor clave. Además, lesiones como la artrosis de cadera, con una prevalencia global estimada del 0.85% (mayor en mujeres: 0.98% vs. 0.7% en hombres), son más comunes en mayores de 50 años debido a desgaste articular.
Otras lesiones frecuentes incluyen bursitis, tendinitis y desgarros del labrum, particularmente en deportistas por movimientos repetitivos. La incidencia de fracturas de cadera está aumentando debido al envejecimiento poblacional, proyectándose 2.6 millones de casos globales para 2025. Factores de riesgo incluyen sexo femenino, edad avanzada, menopausia, uso de psicofármacos y entornos desfavorables. Estas lesiones generan alta morbilidad, con complicaciones posoperatorias (13%) como infecciones y pérdida de independencia en casi el 50% de los casos. La prevención, mediante calcio, vitamina D y ejercicios de equilibrio, es crucial para reducir su impacto.
Índice
INTRODUCCIÓN
ANATOMÍA
FISIOPATOLOGÍA
TRATAMIENTO
REHABILITACIÓN
CONCLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA